Friday, June 1, 2018

MIGUEL DÍAZ CANEL Y LIS CUESTA




Por,  Esteban Fernández
Yo supongo que Miguel Díaz Canel está súper claro en que él ‘no es nadie allí”, que él es un peón, un títere, que el puesto que ocupa es simplemente un préstamo, un tape, una pantomima y que él está ahí cogido con alfileres.
Solamente tiene que mirar pa’trás y darle un vistazo al pasado para saber lo facilito que le parten el carapacho a todo el que se envalentona allí, se confunde, se cree que de verdad “está cortando el bacalao” en Cuba.
O ¿ustedes no creen que alguien tiene que haberle contado, o quizás lo vivió de cerca, la gran mandada al quinto piso del carajo que les dieron a Manuel Urrutia, a Osvaldo Dorticós, a Roberto Robaina, a Carlos Aldana, a Carlos Lage, al energúmeno de Felipe Pérez Roque, cuando se tragaron el gran paquete de considerarse importantes e imprescindibles en aquella cloaca llamada Cuba y aquella finca privada propiedad de la familia Castro?
Vivan convencidos de que alguien -Raúl, o su hijo Alejandro o el Ministro del Interior- tiene que haberle “halados bien las orejas” y haberle dicho: “Tú tranquilo, calladito te ves más bonito, sale y saluda al pueblo, tú aquí sólo eres una marioneta y nosotros movemos los hilos”.
Entonces, usted se encuentra con neófitos en la materia cubana que dicen: “¿Cómo es posible que el nuevo presidente no haya hecho unas contundentes declaraciones sobre el accidente aéreo que lo costó la vida a un montón de seres humanos?
Bueno, por la sencilla razón de eso no funciona así en Cuba, hoy “menos que menos” donde él está puesto ahí “de dedo” y tiene que esperar a que le digan lo que tiene que decir. En Cuba hasta la prensa no dice nada sin tener el permiso previo para decir y mentir.
Ahora bien, lo interesante del caso es saber si Lis Cuesta la mujer de Miguel Mario se encuentra en pleno conocimiento de que ella realmente no es “primera dama ni de un caserío en La Habana vieja”. Si se equivoca y se lanza en una parejería mete en tremendo aprieto a su marido.
Porque si bien el que manda en Cuba no es Diaz Canel sino Alejandro Castro Espín, de la misma forma la mujer que “más dice” en nuestro país es su hermana Mariela.
Eso hasta Dalia Soto del Valle lo entendió al dedillo, lo aceptó e hizo muy bien su papel de ser una figura fantasmagórica en Cuba. Vamos a ver si esta “gata igualada” lo entiende o su marido va a durar menos que un merengue en la puerta de un colegio.

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