Friday, May 24, 2019

OLEADA DE CRÍMENES EN ESPAÑA, COMETIDOS POR MIGRANTES

  • «Tenemos taser, pero están guardadas en un armario por cobardía política». — Agente de la Policía Municipal de Bilbao.
  • En Madrid, una pareja de ancianos que regresaba a casa despues de unas vacaciones descubrió que su piso había sido «ocupado» por migrantes africanos. Cuando un equipo del canal de televisión madrileño Telecinco fue a investigar, los migrantes destruyeron la cámara. La pareja está viviendo actualmente con miembros de la familia, mientras que el despacioso sistema judicial español determina quién tiene derecho de vivir en el inmueble.
  • El ayuntamiento de Madrid, administrado por la alcaldesa Manuela Carmena, ordenó a la policía que se mantuviera fuera del barrio de Lavapiés para evitar «situaciones de tensión». El resultado es que los migrantes ilegales, lejos de enfrentar la amenaza de deportación, ahora están seguros de que sus acciones violentas los han capacitado para tomar el control de todo un barrio de una importante capital europea.

El ayuntamiento de Madrid, dirigido por la alcaldesa Manuela Carmena, ordenó a la policía que se mantuviera fuera del barrio de Lavapiés, uno de los distritos más «multiculturales» de la capital española, para evitar «situaciones de tensión». En la foto: agentes de la policía en Lavapiés el 12 de noviembre de 2015. (Fuente de la imagen: Luis Sánchez de Pedro Aires / Wikimedia Commons)
Seis migrantes africanos violaron en grupo a una niña de 12 años en un pueblo cerca de Madrid, pero las autoridades españolas, aparentemente para evitar alimentar los sentimientos contra la inmigración, ocultaron al público la información del crimen durante más de un año.
El 15 de marzo de 2018, la niña de 12 años se encontraba jugando junto con otras niñas en un parque del municipio de Azuqueca de Henares, cuando alrededor de la una de la tarde, seis inmigrantes, cinco marroquíes y un nigeriano, se acercaron al parque infantil. Se llevaron a dos de las niñas a un edificio cercano abandonado, pero luego dejaron que una de ellas se fuera tras descubrir que era musulmana. Los inmigrantes, de entre 15 y 20 años, agarraron a la niña de 12 años por los brazos y las piernas y se turnaron para violarla, primero analmente y luego por vía vaginal, durante casi una hora.
El público no fue informado acerca del crimen hasta el 20 de marzo de 2019, cuando el periódico El Mundo publicó los resultados de una investigación. Según el informe, los fiscales y jueces españoles decidieron en secreto que tres de los menores serían retenidos en una institución para delincuentes juveniles durante tres años para luego, en lugar de ser deportados, ser «reinsertados» en la sociedad española. Uno de los mayores de edad está recluido en detención preventiva; los otros fueron dejados en libertad.
La violación en grupo ha puesto de relieve el incremento de crimines cometidos por migrantes en España, donde las políticas de inmigración «progresista», promovidas por todos los partidos políticos a excepción del partido populista Vox, están alimentando una afluencia migratoria ilegal de África, Asia y Oriente Medio. La violación en grupo también ha centrado la atención en la indulgencia del sistema judicial español, que habitualmente deja a los delincuentes migrantes en libertad.
No se encuentran disponibles estadísticas fiables acerca de los delitos cometidos por migrantes: los datos recopilados por el Ministerio del Interior español en categorías específicas de delitos (homicidio, violación, robo, etc.) no desglosan la nacionalidad de los delincuentes.
Adicionalmete, diferentes bases de datos del Ministerio del Interior arrojan resultados distintos acerca del número real de delitos. Una base de datos, por ejemplo, muestra que hubo 332 homicidios en España en 2017, mientras que otra muestra que hubo 308. Una base de datos muestra que hubo 865 violaciones en 2017, mientras que otra muestra que hubo 1,382 — una diferencia del 60%.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que los inmigrantes representan aproximadamente el 10% de la población total española, y el 32% de la población penitenciaria española. El INE no desglosa las estadísticas según la nacionalidad de los internos, aunque los datos del Ministerio del Interior muestran que la mayoría de los inmigrantes detenidos en 2017 procedían de solo dos países: Rumania (18,032) y Marruecos (17,464).
A pesar de la falta de estadísticas oficiales, la evidencia que se encuentra en las páginas de los periódicos locales muestra que la criminalidad cometida por los migrantes — que va desde el robo a pequeña escala, pasando por el abuso sexual hasta llegar al homicidio — es un problema creciente en todo el país.
En Barcelona, por ejemplo, 15 miembros de una banda de delincuentes magrebís conocida como «La Manada de Alá» agredieron sexualmente a una mujer en una estación de metro. Los migrantes, que se encuentran en situación irregular en España, y algunos de los cuales son menores no acompañados, tenían extensos antecedentes penales y eran bien conocidos por la policía.
El crimen, ocurrido en el suburbio barcelonés de Santa Coloma el 11 de noviembre de 2018, tuvo lugar cuando una pareja intentó salir de la estación de Can Peixauet. Los jóvenes, de Marruecos y Argelia, lanzaron insultos y abusos verbales a la pareja mientras bajaban de un tren, luego siguieron a la pareja hasta un ascensor, donde agredieron a la mujer y apuñalaron a su compañero.
Más tarde, la policía encontró a los jóvenes en un edificio abandonado, que habían ocupado durante meses, y donde anteriormente habían sido detenidos en relación con una serie de robos en la zona. Los jóvenes estaban infectados con sarna, obligándo la policía a activar un protocolo especial de descontaminación para los agentes involucrados, los vehículos policiales y las celdas de la cárcel. La mayoría de los 15 jóvenes han sido dejados en libertad.
Las violaciones en grupo cometidos por migrantes se han vuelto cada vez más comunes en España.

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