Las encuestas aseguran que Emmanuel Macron tiene una ventaja de más de veinte puntos sobre la líder del Front Nacional, Marine Le Pen (Reuters)
Las encuestas aseguran que Emmanuel Macron tiene una ventaja de más de veinte puntos sobre la líder del Front Nacional, Marine Le Pen (Reuters)
Más de 45 millones de franceses están llamados este domingo a elegir entre dos modelos irreconciliables de país, en unas elecciones en las que el centrista pro europeo Emmanuel Macron parte como claro favorito, pero cuyo resultado estará determinado por el nivel de participación.
Si cerca del 80 % de los censados acuden a ejercer su derecho, como sucedió en la primera vuelta hace dos semanas, las encuestas auguran una holgada victoria por más de veinte puntos del centrista Macron -con más del 60% de intención de voto- frente a la ultraderechista Marine Le Pen.
Las urnas abrirán a partir de las 06H00 GMT. Los primeros resultados se conocerán en torno a las 18H00 GMT.
En la primera vuelta del pasado 23 de abril, Marcon encabezó el resultado con 23,75% de los sufragios delante de su adversaria de 48 años que obtuvo el 21,53%.
Sin embargo, es una incógnita qué sucedería con una abstención alta acompañada por un aumento exponencial del voto en blanco, una circunstancia que se contempla por el rechazo que producen ambos candidatos en algunos sectores de la sociedad.
El resultado de las elecciones presidenciales francesas, cualquiera que sea, repercutirá mucho más allá de las fronteras de Francia, desde los reductos extremistas en Siria hasta la Bolsa de Hong Kong y la sala del Consejo de Seguridad de la ONU. Los analistas concuerdan que su repercusión podría ser mayor que la del Brexit.
La campaña más bronca que se recuerda tuvo como corolario, en la noche del viernes al sábado, el anuncio de que una ingente cantidad de documentos internos del movimiento "En Marcha", fundado por Macron, fueron pirateados y difundidos por las redes sociales.
Aunque el silencio obligatorio en la jornada de reflexión evitó que Le Pen pudiese utilizar políticamente la filtración de esos papeles, la noticia acabó de enfangar unos comicios que serán recordados por su acritud.
La única reacción del Frente Nacional (FN) llegó a cargo de su vicepresidente Florian Philippot, minutos antes de que llegara la medianoche y se impusiera la restricción, en un "tuit" en el que se preguntó: "¿Enseñarán los #MacronLeaks cosas que el periodismo de investigación ha callado 
 deliberadamente?"
.Marine Le Pen, la candidata que sueña con llevar a la extrema derecha al gobierno


Marine Le Pen, la candidata que sueña con llevar a la extrema derecha al gobierno
"En Marche" denunció que los archivos pirateados -como correos electrónicos, documentos contables o contratos- fueron obtenidos hace varias semanas "gracias al 'hackeo' de direcciones de correo personales y profesionales de responsables del movimiento".
Según el movimiento que el ex ministro de Economía creó hace ahora un año, los autores del pirateo hicieron circular documentos falsos junto a los auténticos para "sembrar la duda y la desinformación".
Para la campaña "macronista", el robo es "una tentativa de desestabilizar las elecciones presidenciales", a imagen de lo que "ya se vio en Estados Unidos en la última campaña".
El pasado 26 de abril, "En Marcha" confirmó haber sido objeto de al menos cinco ciberataques realizados por profesionales y atribuidos al mismo grupo de piratas rusos, Pawn Storm, al que se responsabilizó de las filtraciones de correos de la campaña de la candidata demócrata en las elecciones estadounidenses, Hillary Clinton.
En una reacción fulminante, la Comisión Nacional de Control de la Campaña Presidencial (CNCCEP) recordó a todos los ciudadanos, y especialmente a los medios de comunicación, que la difusión de los documentos pirateados puede implicar la "responsabilidad penal" de sus autores.
Mientras, el todavía presidente François Hollande señaló que la agresión cibernética "no quedará sin respuesta", al tiempo que admitió que existía el riesgo de que algo así sucediera, "pues ya ha 
 ocurrido en otras partes".

El presidente saliente, el socialista François Hollande (AFP)


El presidente saliente, el socialista François Hollande (AFP)
Las votaciones, que comenzaron este sábado en los territorios franceses de ultramar y en los consulados galos en el continente americano, estarán rodeadas por excepcionales medidas de seguridad, en la línea de las que se desplegaron en la primera vuelta.
Más de 50.000 policías y gendarmes, apoyados por los 7.000 militares movilizados en el marco de la operación antiterrorista Sentinelle, velarán por que la segunda vuelta de las presidenciales se desarrolle en "máximas condiciones de seguridad".
El ataque perpetrado por un supuesto yihadista el 20 de abril en los Campos Elíseos de París, en el que murió un policía, y la detención este viernes de un presunto radicalizado que pretendía atentar contra una base militar en Normandía mantienen en estado de alerta absoluta a las fuerzas de seguridad.
También los mercados financieros observan estas elecciones con atención especial, aterrados por el sueño de Le Pen de retirar a Francia de la Unión Europea y del euro, la moneda común. El mercado recobró ánimos últimamente al retroceder en las encuestas la probabilidad de una victoria de Le Pen, pero la perspectiva de un "Frexit" sería calamitosa: podría significar la muerte de la idea de la unidad económica europea, nacida entre los escombros de la Segunda Guerra Mundial. Francia es miembro fundador de la UE y su principal impulsor junto con su antigua enemiga Alemania.
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