Donald Trump (AFP)
Donald Trump (AFP)
El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció este sábado que romperá con la tradición y no acudirá a la cena de corresponsales de la Casa Blanca, un importante evento social que supone una oportunidad para hacer bromas y aligerar las tensiones entre el gobierno y la prensa.
"No asistiré a la cena de corresponsales de la Casa Blanca este año. ¡Por favor, les deseo a todos que la pasen bien y que tengan una gran noche!", dijo Trump en su cuenta de la red social Twitter.
El presidente ayer volvió a atacar a los grandes medios de comunicación, a los que llamó "deshonestos", el "enemigo del pueblo" y divulgadores de "noticias falsas". 
En la segunda jornada de la Conferencia anual de Acción Política Conservadora (CPAC), Trump arremetió contra la prensa por pensar que nunca ganaría las elecciones presidenciales de noviembre pasado y por mantener siempre como favorita de las encuestas a la candidata demócrata Hillary Clinton
Mientras tanto, el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, vetó el viernes la entrada a nueve grandes medios a un encuentro con la prensa. The New York Times, The Hill, CNN, Politico, BuzzFeed, Daily Mail, BBC, Los Angeles Times y New York Daily News repudiaron que les hayan bloqueado el acceso a la reunión.
La cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca tradicionalmente cuenta con la participación del presidente, la primera dama, altos funcionarios del Gobierno y los periodistas que cubren la Casa Blanca de los grandes medios de comunicación de Estados Unidos.
La cena de este año está prevista para el 29 de abril y algunos medios de comunicación ya habían anunciado que no pensaban acudir por la actitud del magnate.
La fiesta, que se celebra en un hotel de Washington, se ha tornado en los últimos años en un evento social con alfombra roja y con personajes casi más famosos que periodistas.
La cena está organizada desde 1920 por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, un organismo que reúne a los periodistas que cubren al Gobierno y que ha sido muy crítico con el trato de Trump a la prensa y las restricciones puestas a los reporteros que siguen al presidente.
El año pasado, en su último discurso durante la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca que se hace cada año, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció una rutina humorística basada en lo que sería su vida lejos del salón oval y la carrera presidencial para designar a su sucesor.
"El próximo año otra persona estará en este lugar (la presidencia), y es difícil saber quién será ella", dijo Obama en referencia a la entonces pre candidata Hillary Clinton, insinuando que daba por sentada su victoria.
Además, el ex presidente estadounidense dedicó unos minutos para cuestionar al actual mandatario. "¿Era esta cena de mal gusto para Donald? ¿Dónde está ahora? ¿Insultando por Twitter?", dijo Obama hace un año, cuando el magnate ya se había ausentado del evento, aunque sin ser aún presidente.
Después de duros ataques durante la campaña presidencial, Trump reanudó hace unas semanas sus ataques a la prensa, que expone a diario sus imprecisiones y datos erróneos de sus discursos.
Con información de EFE