Uno de los afiches de “Pussyhat Project”
Uno de los afiches de “Pussyhat Project”
22 de enero, 2017
A solo un día de la asunción de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos, se espera una movilización masiva frente al Capitolio, en Washington D.C. La llamada Marcha de la Mujer promete cientos de miles de almas que clamarán por sus derechos ante los repetidos videos filtrados de acoso y declaraciones desafortunadas por parte de Trump durante la campaña.
Las mujeres temen que la nueva presidencia reabra la brecha de género una vez más. Bajo esa idea, además de los típicos carteles y pancartas de las movilizaciones masivas, muchas de las participantes lucirán un llamativo gorro de lana rosa con orejas de gato.
El 24 de noviembre, el mismo Día de Acción de Gracias, Kirsta Juh -una guionista de Los Ángeles- y Jayna Zweiman -arquitecta californiana- lanzaron el llamado "Pussyhat Project" para apoyar la marcha. Desde ese día, la idea no dejó de crecer hasta hoy que se volvió una causa nacional.

Miles de mujeres contribuyen en la confección de los gorros
Miles de mujeres contribuyen en la confección de los gorros
Las artífices del proyecto calculan que habrá cerca de 100 mil mujeres que lucirán el gorro y se movilizarán como una gran marea rosa. "Muchas mujeres no se consideran activistas. Creen que no saben organizarse", señalaron. Por eso, tanto Juh como Zweiman decidieron valerse de una estructura consolidada: los clubes de "knitting", centros donde mujeres se juntan a tejer a lo largo de todo el país.
De ese modo, las mujeres que, por una cuestión de distancia y dinero no se pudieran acercar a la marcha en Washington, contribuirían con la confección de los gorros. De hecho, la causa traspasó las fronteras de los Estados Unidos. Las redes sociales permitieron que mujeres extranjeras también elaboraran y enviaran su colaboración.
Por caso, Anja Liseth, de 41 años, que vive en Bergen, Noruega, mostró su adhesión: "Siento que mi contribución es importante, y que desde que he tejido estos gorros, una parte de mí está allí en la manifestación".

Se esperan cerca de 100 mil mujeres con los gorros en la marcha
Se esperan cerca de 100 mil mujeres con los gorros en la marcha
"¿Cómo puedo mostrar visualmente lo que está pasando?", se preguntó a sí misma la guionista Juh cuando pergeñó la idea. El color rosa busca ser una representación visual de la infelicidad de muchas mujeres con la nueva presidencia de Trump. Los gorros, además cuentan orejas de gato, lo cual es una referencia a los comentarios vulgares del nuevo presidente hacia las mujeres filtrados en los últimos videos.
Más allá de la adhesión casi unánime, se alzaron algunas voces femeninas de oposición a los "pussyhats". Entre ellas, Petula Dvorak, columnista del Washington Post, escribió: "Me asusta un poco toda esta bien intencionada iniciativa. La cursilería del poder femenino que podría convertir esto en más Lilith Fair (festival musical) que en Lilly Ledbetter (reconocida activista). Esto es algo muy serio".
infobae
MARCHA

Marcha de mujeres en Washington. 
 Agencias
22 de enero de 2017. (AP)
Las mujeres salieron a las calles en un número sorprendentemente alto este sábado en grandes ciudades de Estados Unidos para protestar en forma masiva contra el nuevo presidente, Donald Trump., informa Reuters.
Cientos de miles de mujeres —y también hombres— marcharon por el centro de Washington, y por Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Boston, para manifestar su repudio a Trump en su primer día en la Casa Blanca.
Trump ha provocado la ira de muchos estadounidenses liberales con comentarios que se interpretan como peyorativos hacia la mujer, los mexicanos y los musulmanes.
La llamada "Marcha de las mujeres" en Washington fue mayor que las multitudes que salieron a las calles el día previo para ser testigos del juramento de Trump en los escalones del Capitolio.
Los organizadores de la protesta dijeron a la policía que esperaban la asistencia de 200.000 personas, pero la participación parecía mucho mayor que eso, pues se extendía por cerca de 1,6 kilómetros.
Una marcha planeada en Chicago fue tan multitudinaria que los organizadores no intentaron caminar por las calles, sino que realizaron un mitin. Según la policía, llegaron más de 125.000 personas.
Las protestas ilustraron la profundidad de la división en el país que aún se recupera de la campaña electoral de 2016. Trump sorprendió al estamento político al derrotar a la demócrata Hillary Clinton, la primera mujer nominada a la presidencia por parte de un partido grande en Estados Unidos.
Aunque su partido ahora controla tanto la Casa Blanca como el Congreso, Trump enfrenta una enraizada oposición desde segmentos del público al asumir el mando, un período que usualmente es una Luna de Miel para los nuevos presidentes.
Un reciente sondeo de ABC News/Washington Post arrojó que Trump tiene la más baja aprobación para un nuevo presidente estadounidense desde la década de los 70.
Miles de mujeres también salieron a las calles de Sídney, Tokio y otras ciudades en Europa y Asia en "marchas hermanas" contra Trump.
La marcha en Washington puso bajo presión al sistema de tren subterráneo, en que los usuarios informaron de grandes multitudes y algunas estaciones terminales pidiendo la retirada temporal del público, cuando las plataformas quedaron repletas.
El Metro informó de 275.000 viajeros a las 16:00 GMT el sábado, 82.000 más que los 193.000 reportados a la misma hora del viernes, el día del juramento de Trump, y ocho veces más que el volumen usual del sábado.
En la tarde, el mitin había sido pacífico, en fuerte contraste con el día previo, cuando activistas antisistema vestidos de negro rompieron ventanas, incendiaron vehículos y combatieron con policías antimotines que respondieron con granadas de ruido.
Muchas manifestantes de las marchas del sábado usaron "gorros vagina" tejidos de rosa y con orejas de gato, una referencia a una afirmación de Trump en un vídeo de 2005 filtrado semanas antes de la elección respecto a que tocaba a las mujeres sus genitales.
La protesta en Washington contó con la participación de oradores y celebridades como la cantante Madonna y el exsecretario de Estado John Kerry, que saludó a simpatizantes mientras paseaba a su perro labrador, Ben.
Madonna apareció por sorpresa en la multitudinaria marcha y dijo que había pensado en "volar por los aires" la Casa Blanca desde que Trump ganó las elecciones del 8 de noviembre, pero que, en lugar de eso, eligió "el amor", reportó EFE.
"La revolución empieza aquí", una revolución "de amor", dijo, y llamó a las mujeres "a la rebelión", y a negarse a aceptar "esta nueva era de la tiranía".
Después, "enfadada y escandalizada", le soltó unos cuantos "qué te jodan" ("fuck you"), a Trump.
Con la misma fuerza, bailó y cantó su éxito de 1989 "Express yourself", sobre un escenario situado en los alrededores del Capitolio.
La cantante Alicia Keys, con un torrente de energía, alabó la "fortaleza" de las (y los) que marcharon y les cantó "This girl is on fire".
Antes, las actrices Scarlett Johanson, Ashley Judd y América Ferrera habían enviado duros mensajes de resistencia a Trump.
"El presidente no es Estados Unidos. Nosotros somos Estados Unidos y estamos aquí para quedarnos", proclamó Ferrera, de origen hondureño.
Entre las celebridades de la marcha también estuvieron la actriz Amy Schumer, la cantante Janelle Monáe y la periodista e icono feminista Gloria Steinem.
Grandes nombres de la música y el cine, como Beyoncé, Kate Perry y Charlize Theron apoyaron la protesta desde otros puntos del país.
Hillary Clinton, a la que apoyaron en las elecciones muchos de los que hoy participaron en la marcha, no estuvo en la protesta, pero envío a primera hora un mensaje agradecido en Twitter por, en sus palabras, "hablar y marchar por nuestros valores".