Wednesday, November 30, 2016

LO QUE IGNORAN LOS ILUSTRES VISITANTES EN CUBA

ICLEP-EL ESPIRITUANO EDITORIAL:Problemática de la vivienda en Cuba.
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Texto y foto: Kevin Estrada,
Perodista Ciudadano
Sancti Spíritus, 30 de nov, 2016
Hay una vieja sentencia de uno de los principales portavoces de la ideología marxista, Carlos Marx que expresa: el hombre antes de hacer arte, cultura, religión o política debe comer, calzar, vestir y procurarse un techo ¨.Tal aseveración parece expresar la necesidad impostergable que tiene todo individuo, de resolver sus necesidades más vitales desde el punto de vista material, a fin de garantizarse una existencia verdaderamente decorosa para sí y sus semejantes.
En este orden de prioridades (sin temor alguno a equívocos) se destaca con toda fuerza la necesidad de cualquier ser humano de tener una vivienda con las condiciones mínimas requeridas que le posibiliten desarrollar una existencia realmente digna, en todo el sentido que dicho término significa.
Sin embargo para muchos cubanos hoy, tener un techo seguro sobre sus cabezas, parece casi imposible, no es una realidad alcanzada, ni fácil de lograr. Los viejos problemas de la vivienda expresados en el conocido y longevo programa del Moncada aún no han logrado resolverse, miles de cubanos, a todo lo ancho y largo de la geografía nacional carecen de las más elementales condiciones y recursos necesarios, para adquirir un sencillo y confortable inmueble.Esto sin tener en cuenta al gran por ciento de conciudadanos que viven (si es que el término es el más apropiado) en condiciones infrahumanas de hacina-miento e inseguridad en viejos y semi- destruidos fondos habita-cionales.
El conocido artículo nueve, inciso c, de la Constitución de la República de Cuba que expresa que el Estado trabaja porque no haya una familia que no tenga una vivienda confortable, parece estar en desuso total. Los esfuerzos que se puedan estar haciendo en este orden no logran sortear ni vencer las estructuras burocráticas, la corrupción y desvíos de recursos, que predominan en las diferentes estructuras de dirección y a todos los niveles del sistema nacional de la vivienda en la isla. Pretender que la actual política salarial a la cual están sujetos millones de obreros, cubra los elevados precios de los materiales de construcción (muchas veces alterados con fines de lucros en almacenes y entidades estatales) es como pedirle peras al olmo.
Esperar a que fenómenos naturales de grandes magnitudes afecten y dejen sin hogares a una gran cantidad de familias cubanas, se puede evitar .La solución no está en poner remiendos nuevos en techos viejos, sino en reformar totalmente las viejas estructuras que se esfuerzan por luchar contra el tiempo.
Resolver el problema de la vivienda al ciudadano común, no es totalmente culpa de factores foráneos, la producción de materiales de la construcción se realiza en gran medida dentro de la isla. Resolver este problema depende en gran medida de una política honesta, que destruya la corrupta y carcomida burocracia que crece malversando los bienes y recursos que realmente pertenecen al pueblo.

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