Donald Trump en Florida (AP)
Donald Trump en Florida (AP)
Se sabía de antemano que Florida sería uno de los estados clave de la histórica elección en Estados Unidos. Hasta último momento la contienda resultó sumamente reñida hasta que finalmente quedó en manos de Donald Trump, con un 49.2% de votos (4.575.183) a 47.7% (4.441.150) de Hillary Clinton.
El Estado es considerado como uno de los "swing state" (estados que no siempre se inclinan por el mismo Partido). Allí, donde el total de personas habilitadas para votar era de 12.8 millones, Hillary Clinton depositaba gran parte de su suerte en esta elección, ya que contaba con uno de los mayores caudales de votantes latinos.
Este año la elección registró un número récord de hispanos habilitados para sufragar, con 27,3 millones, cuatro millones más que en 2012.
El Estado, que históricamente ha cambiado de preferencias, reparte 29 votos del Colegio Electoral a la contienda.
Tal como se preveía, la demócrata logró la mayor adhesión al sur de la Florida, la parte más poblada del Estado, en condados como Palm Beach, Broward County y Miami-Dade. Sin embargo, el resto de la península quedó prácticamente en manos del republicano, lo que le valió el triunfo.

Latinos de la Florida, en apoyo a Trump (AFP)
Latinos de la Florida, en apoyo a Trump (AFP)
Desde hace décadas, los republicanos no han ganado la presidencia sin triunfar en ese Estado. La última vez que eso ocurrió fue en 1923, cuando se impuso Calvin Coolidge.
En el año 2000, Florida protagonizó un cuestionado recuento de votos que finalmente le dio la victoria a George W. Bush con una diferencia de poco más de 500 votos sobre el demócrata Al Gore.
En los últimos días se hizo hincapié en la gran cantidad de votos anticipados que se emitieron, casi la mitad de los 14 millones de electores. Esto, a priori, marcaba una tendencia favorable para Clinton, ya que el voto hispano también creció en un 87% respecto a las elecciones de 2012.

Donald Trump posa durante una de sus visitas a Florida
Donald Trump posa durante una de sus visitas a Florida
Desde 2012, en el que fue reelecto el presidente Barack Obama, un millón más de hispanos se han mudado a Florida, la mayoría puertorriqueños que huyeron de la crisis financiera en la isla y se instalaron en el centro del estado, sobre todo en Tampa y Orlando.
Recientemente el senador Marco Rubio, quien fue reelecto en Florida este martes, recordó que en esa elección Mitt Romney perdió la contienda en ese Estado por 74309 votos, lo que le significó perder la presidencia: "Si la diferencia va a ser de 80.000 votos que sea a favor nuestro y no a favor de ellos". Y así ocurrió. Después de una ajustada definición, Trump se impuso por unos 134.033 votos de diferencia.
Si bien las últimas encuestas daban ganadora a Hillary en Florida, los índices eran inferiores a tres puntos. Por ese motivo, y por la gran importancia que representa el Estado, ambos candidatos agotaron sus mayores esfuerzos en los últimos días de campaña para acerarse a ese electorado.
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