Tuesday, September 6, 2016

LA HABANA SE DESPREOCUPA DE LOS ESTRAGOS PRODUCIDOS POR LAS TORMENTAS

ICLEP-CIMARRÓN DE MAYABEQUE: Tromba Marina dos tristes meses después.

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Texto y foto: Dailys Valdez Velázquez.
Playa Caimito, Mayabeque, 6 de septiemebre, 2016
"Miro hacia mi casa y no veo nada, luego trato de pensar cómo puedo reparar la vivienda donde viví por más de 15 años y que el viento me llevó y no se me ocurre nada, no tengo dinero, no tengo ayuda del gobierno, simplemente no tengo nada. La única solución que me han ofrecido es que me vaya de aquí",Así esta la vida de Jorge Alexis Días Rodríguez, un pescador de 45 años de edad, quien es una de las 30 víctimas que perdieron lo que tenían cuando penetró desde el mar una Tromba Marina el pasado 4 de julio, por la playa del pequeño poblado costero de Caimito.
Luego de que el fenómeno atmosférico arrasara con 30 viviendas y dejara a unos 40 heridos la comunidad costera de Caimito fue visitada por autoridades y funcionarios de Mayabeque. Los damnificados recibieron muchas promesas pero todas de estas han sido incumplidas, han pasado dos meses después y ninguno de los damnificados tras el fenómeno atmosférico ha recibido ayuda..
“No nos han dado nada, solo promesas, nadie ha ve-nido a apoyarnos, todo fue muy bien los dos primeros días con muchas promesas, pero parece que ya se olvidaron de nosotros” comento Días Rodríguez que perdió parte totalmente su vivienda.
Las brigadas luego de la primera recogida de escombros, regresaron un mes después el 7 de agosto. También una periodista del diario oficialista de Mayabeque realizó un reportaje sobre todo lo que hacia el gobierno pero no salió nada sobre la difícil situación que están viviendo los damnificados, que dos meses después se sienten abandonados por los funcionarios gubernamentales quienes los colmaron de promesas hasta hoy incumplidas.
“Ahora duermo en el establo que fue lo que quedo en pie, quiero saber si a alguien le importa lo que está pasando aquí”. Un día después de los destrozos de la Tromba marina, el sacerdote de la iglesia católica de San Nicolás llegó a Caimito y repartió colchones, mantas, medicinas y brindo comida a todos los damnificados, ayudado por personal de la iglesia. Pero las autoridades le prohibieron entregar la ayuda directamente. Los funcionaros del gobierno le dijeron que este tenía que entregarles la ayuda a ellos. La comida fue vendida por las autoridades,
“Estuve repartiendo comida que enviaron los dos primeros días, pero fue duro ver que tenía que cobrársela a los damnificados, creo que eso no debía haber sido así, muchos de ellos lo perdieron todo y no tenían dinero, yo tuve que darla sin cobrar y pagarla con mi propio dinero”, declaró una Trabajadora Social bajo estricto anonimato. Nunca más volvió el General Ramón Pardo Guerra quién estuvo al frente de las operaciones los primeros días.
Hoy los damnificados miran los restos de sus casas destrozadas, aquellos que solo perdieron parte del techo no han recibido ni tejas, aquellos que lo perdieron todo no tienen ni esperanzas. Desolada quedó este verano la playa de Caimito, lugar que siempre ha sido visitado por numerosos bañistas. “Este verano fue diferente, siempre han venido personas hasta de la capital. Luego del tornado todo se apagó, hasta la alegría de la gente”, declaró un señor de 85 años quien ha residido toda su vida en el lugar.

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