Wednesday, December 26, 2012

LOS ENTERRADORES

"Los enterradores", Goya

Los Enterradores
Por Humberto Medrano

INTROITO

Uniéndonos al sentir del Dr. Horacio Aguirre y el DIARIO LAS AMERICAS, con esta reproducción de nuestro artículo “Los Enterradores”, rendimos este homenaje póstumo al Dr. José Ignacio Rivero, entrañable amigo y compañero de muchas batallas por la libertad de Cuba. Tras la confiscación del DIARIO DE LA MARINA, las turbas castristas, disfrazadas de estudiantes, realizaron un entierro simbólico del mismo al pie del Alma Mater de la Universidad de La Habana el 13 de mayo de 1960.

Al día siguiente, 14 de mayo de 1960, publicamos en PRENSA LIBRE nuestra protesta, “Los Enterradores”, que por sí sola se explica. A los dos días, 16 de mayo de 1960, PRENSA LIBRE corrió la misma suerte.

A continuación,

“LOS ENTERRADORES”

Es doloroso ver enterrar la libertad del pensamiento en un centro de cultura. Es como ver enterrar un código en un Tribunal de Justicia. Porque lo que se enterró anoche en la Colina no fue un periódico determinado. Se enterró simbólicamente la libertad para pensar y decir lo que se piensa.

Doloroso es también que en ese Centro se profieran insultos, y se calumnie y se amenace a periodistas honorables que han dedicado una vida al cumplimiento estricto de sus deberes profesionales y ciudadanos, sin traicionarlos jamás. Y que jamás han empleado el insulto, ni el denuesto como arma polémica, ni han denigrado a nadie por el hecho de no pensar como ellos. Pero desgraciadamente ha llegado hasta la Universidad la ola de odio que nos bate. Claro que no a la mayoría de los estudiantes. Pero sí a algunos líderes de apresurados y tardío expediente, que se prestan a servir de marionetas para contribuir a la demolición de nuestras libertades.

Pero lo más doloroso es ver cómo con esos entierros vergonzosos de la libertad de expresión están enterrando los principios por los que tanta sangre se ha derramado en nuestro suelo desde la Guerra de Independencia.

Cómo traicionan y entierran el sacrificio de nuestros mambises, el ejemplo de Martí, la inmolación de tantos mártires. Cómo entierran las aspiraciones legítimas de un pueblo noble y heroico. Y cómo, si siguen por ese camino, terminarán enterrando la Revolución.

Y no se diga que esa es la acción del pueblo. Los escasos miles de curiosos que allí se congregaron en son de fúnebre “pachanga” no pueden representar la voluntad del pueblo. Consternados quedarían los promotores de ese carnaval macabro si pudieran conocer la opinión de los millones de cubanos que no asistieron y que sintieron repugnancia por tan amarga bufonada.

No se engañen. La multitud de ayer, junto a las multitudes que convocaban y reunían Hitler, Mussolini y Perón, son una mera “fiestecita familiar”. Sin embargo, recuerden cómo la humanidad entera execra su memoria. La voz del pueblo, su verdadera voz, está en las inmensas mayorías que no asistieron y que condenaron en silencio esos intentos de regresar a la bárbara etapa del predominio de la fuerza bruta sobre las jerarquías del espíritu.

Colofón obligado de ese acto ha sido el comentario del periódico “Revolución”. El título de ese comentario lo dice todo: “Prensa Libre en el camino de La Marina”. No tenían que decirlo. Todo el mundo lo sabe. Como sabe que nadie más interesado en colocarnos en él que los magnates de “Revolución”, para apoderarse de nuestros talleres y rotativa. Ese es el único periodismo –aparte de insultar y calumniar sin recato- que saben hacer.

Con la estrategia de Goebbels y la táctica dialéctica del comunismo tuercen nuestra actitud. Y dicen que estamos con La Marina. No, señores piratas, nosotros no estamos con La Marina, como no estamos con ningún periódico.

Estamos con Cuba y con PRENSA LIBRE. Pero estamos contra el procedimiento empleado para silenciar ese diario.

Estamos contra el empleo de la fuerza para acallar la voz de cualquier ciudadano, sea periodista o no. Estamos contra el sistema de taparle la boca al adversario, porque ese es el sistema de los más abominables totalitarismos.

Y estamos contra esa clase de periodistas que callan los desmanes de algún funcionario o de alguna autoridad. Si por ustedes hubiera sido, nadie hubiera sabido los maltratos perpetrados contra los presos políticos en La Cabaña, que dieron origen a una denuncia de un Magistrado del Tribunal Supremo y a una investigación por parte del Gobierno. Ni se hubieran sabido los intentos de coacción a los magistrados de la Sala Quinta. Ni se hubiera sabido la verdad de la agresión armada por elementos comunistas en el recibimiento del Dr. Sánchez Arango.

Ustedes nos plantean la disyuntiva que hay que estar con o contra la Revolución. Pero habrá que preguntarles con cuál Revolución. Si con la Revolución Cubana que depuso a un tirano y planteó de inmediato la liquidación del peculado, la reparación de viejas injusticias y la afirmación de nuestras esencias patrias, o la Revolución de los excesos, de las mentiras, del odio, de los asaltos a periódicos independientes. Porque junto a la primera estamos y está el pueblo de Cuba. Pero junto a la segunda no están más que ustedes y un grupito de comunistas que quieren transformar la primera para saciar sus apetitos y propiciar sus planes de perturbación.

De lo que pueden estar seguros es que no daremos un paso atrás. Que vemos como aumenta el acoso. Cómo se va cerrando el cerco. Cómo avanzan inexorablemente los planes de exterminio. Ustedes cuentan con todos los resortes. Para eso han copado las dirigencias de todos los sectores. Nosotros no tenemos más que el inmenso poder de la verdad desarmada. Eso nos basta. Porque junto a la verdad está la inmensa mayoría del pueblo. Y ésa es la que cuenta. Como cuentan los ideales de Dios, Patria, Familia, libertad y justicia que a toda costa defendemos.

Mientras tanto, aquí estamos. Librando una batalla desigual. Pero firmes y serenos.

Armados de nuestras convicciones. Las mismas por las que hemos arriesgado todo tantas veces. Las mismas por las que, pase lo que pase. No daremos un paso atrás.

Con Dios, Con Cuba, con la Libertad.


Humberto Medrano
La Habana, Cuba

14 de mayo de 1960.

3 comments:

  1. COMO DIJO EL PADRE MENENDEZ EN EL VELORIO: HUMBERTO NO SE FUE DE CUBA... LA LLEVABA EN SU CORAZÓN. QUE EN PAZ DESCANSE.

    ReplyDelete
  2. Me hubiera gustado haberlo conocido. Hoy 25 de octubre cumpliría 97 años.
    E.P.D.

    ReplyDelete