Friday, June 22, 2012

CON ACTUALIZACIÓN: ALARMA EN EJE CARACAS-LA HABANA

NO

Argentina, Ecuador, Bolivia y Venezuela no reconocerán al nuevo presidente

Federico Franco dice que la Constitución paraguaya prevé la posibilidad de un 'juicio político'.
Federico Franco, nuevo presidente de Paraguay. (EFE)
Los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Venezuela calificaron como un "golpe de Estado" la destitución de Fernando Lugo y señalaron que no reconocerán al nuevo jefe de Estado, Federico Franco, reportó EFE.
Además, el Gobierno de Costa Rica "deploró" lo que el canciller Enrique Castillo definió como un proceso con "visos de golpe de Estado" y ofreció asilo al destituido y a sus colaboradores.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue el primero en decir que no aceptará otro presidente que no sea Lugo.
A Correa le siguieron la argentina Cristina Fernández, que dijo que no va a "convalidar el golpe", el venezolano Hugo Chávez que manifestó que no reconoce "al írrito e ilegal" Gobierno de Franco y el boliviano Evo Morales que subrayó que no acepta "un Gobierno que no surja de las urnas y el mandato del pueblo".
El mandatario dominicano, Leonel Fernández, pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) convocar "inmediatamente una reunión general de cancilleres, a los fines de suspender al país sudamericano de los organismos regionales".
Fernández planteó, además, "que debe haber una acción colectiva de la comunidad internacional, a los fines de restituir al presidente Lugo en la Presidencia de Paraguay".
Aunque el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció en Asunción que los presidentes de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) se van a reunir "pronto", el secretario general del organismo, el también venezolano Alí Rodríguez Araque, que asumió este mes, no se ha pronunciado una vez producido el cambio presidencial.
Quizás porque a Franco le corresponde la presidencia pro témpore de Unasur, que asumió Lugo este mes en Bogotá.
'Dentro del orden constitucional'
En su primer discurso como jefe de Estado, Franco sostuvo que la "transición" que comienza en el país "se realiza dentro del orden constitucional" y "de ninguna manera pone en riesgo la vigencia y principios democráticos universales".
Franco pidió a los líderes de los países vecinos, en particular los socios del Mercosur, que "entiendan" la situación creada en su país y acepten que hará "el mayor de los esfuerzos para que ésto se normalice".
La Constitución paraguaya prevé la posibilidad de un "juicio político" al presidente y también que si es destituido por el Senado, que actúa como tribunal, es el vicepresidente quien asume la jefatura del Estado hasta que se realicen las siguientes elecciones presidenciales previstas, en este caso en abril de 2013.
Lugo, que había dicho que iba a afrontar el juicio "con todas las consecuencias", acató la decisión pese a que según dijo la ley se había "torcido" y abandonó el Palacio Presidencial.
Extrema izquierda: Es una 'acción del imperialismo'
En un comunicado difundido en San José, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, señaló que su país, "que históricamente ha sido un tradicional territorio de refugio y asilo, expresa la mejor disposición de considerar (otorgarlo) al presidente Fernando Lugo o a algún miembro de su gabinete, si lo tienen a bien formular una petición en ese sentido".
Para el presidente de Ecuador, la destitución hoy de Lugo es un "golpe ilegítimo" y la Unasur debe poner en práctica sus normas "contra actos ilegítimos como el ocurrido en Paraguay en 24 horas, que contempla, por ejemplo el cierre de fronteras".
Morales, por su parte, aseguró que detrás de la acción política se "mueve la mano de los neoliberales internos y externos" y señaló que el juicio político contra Lugo es una "acción del imperialismo y la derecha" internacional".
De su lado, Chávez dijo que se ha "defenestrado de manera totalmente ilegítima" a Lugo, "igual le hicieron" en junio de 2009 al entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya y lo que "trataron de hacer" en Venezuela en 2001, y aseguró que "esto no termina allí".
El mandatario dominicano condenó de forma "enérgica" la "forma ilegal y antidemocrática" como fue sustituido Fernando Lugo de la Presidencia paraguaya y pidió a la comunidad internacional no reconocer al nuevo gobierno del país suramericano.
El presidente del Parlamento de El Salvador, Sigfrido Reyes, señaló hoy que la "repentina destitución" del gobernante del Paraguay, Fernando Lugo, "vulnera el orden democrático" en ese país.
Posteriormente, en un comunicado, la Cancillería salvadoreña señaló que la "apresurada" destitución de Fernando Lugo "riñe" con la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Desde Honduras, el subcoordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), Juan Barahona, afirmó a Efe que "lo ocurrido en Paraguay es igual a lo de Honduras en junio de 2009 con el presidente Manuel Zelaya".
El Gobierno de Honduras que preside Porfirio Lobo no se ha pronunciado sobre lo ocurrido en Paraguay.
Tampoco lo ha hecho el expresidente Zelaya, quien recién ha regresado de República Dominicana, donde fue intervenido a inicios de mayo pasado por una fractura de fémur que sufrió en ese país.
Opiniones matizadas
Mientras, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, lamentó cómo se llegó a la "remoción" de Fernando Lugo como jefe del Estado de Paraguay, pero afirmó que "formalmente no hubo rompimiento de la democracia" porque se acataron las leyes de ese país.
Santos eludió declarar su postura y dijo que estudiará qué medidas tomará "en el marco de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)".
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alfredo Moreno, aseguró que Lugo "hizo un importante camino para lograr la paz".
Además, en declaraciones a Televisión Nacional desde Paraguay, el canciller chileno afirmó: "estamos a la espera" de la revisión de los antecedentes que llevaron a la destitución del presidente Lugo.
El Gobierno de México destacó la necesidad de garantizar "la integridad física del expresidente Fernando Lugo", y llamó a las fuerzas políticas a un diálogo y evitar actos de violencia.
"Pedimos a los paraguayos que actúen de manera pacífica, con calma y responsabilidad, según el espíritu de los principios democráticos de Paraguay", indicó por su parte a Efe, Darla Jordan, una portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. para América Latina.
Por su parte, el Gobierno español defendió el pleno respeto a la institucionalidad democrática y el Estado de derecho y confió en que Paraguay logre encauzar la actual crisis política, así como salvaguardar la convivencia pacífica del pueblo paraguayo.
Madrid sostuvo en un comunicado que "ha seguido con atención" el desarrollo de este juicio político en la Cámara de Diputados y en el Senado de Paraguay contra Lugo, y aseguró haber "tomado nota" de su decisión de acatar la resolución del Senado por que le destituía de su cargo.
"España defiende el pleno respeto a la institucionalidad democrática y el Estado de derecho y confía en que Paraguay, en el marco del respeto a su Constitución y a los compromisos internacionales, logre encauzar la actual crisis política, así como salvaguardar la convivencia pacífica del pueblo paraguayo", añadió.
-

 

 

Destitución de Fernando Lugo en Paraguay genera alarma y rechazo entre los gobiernos aliados

La destitución este viernes de Fernando Lugo, quien fuera presidente de Paraguay desde 2008, despertó fuertes críticas por parte de líderes de países latinoamericanos, que rechazan el juicio político que enfrentó el mandatario en el Senado por “mal desempeño de sus funciones”.“Sin lugar a dudas hubo un golpe de Estado” en Paraguay, afirmó la mandataria argentina Cristina Kirchner, quien estimó que esto “reedita situaciones que creíamos absolutamente superadas en América del Sur y en la región en general”.
Lugo acató la decisión del Congreso luego de que 39 de los 43 senadores presentes en el juicio lo declararon culpable, cediendo el cargo al vicepresidente Federico Franco.
Pero el presidente ecuatoriano Rafael Correa reaccionó con una negativa: “Tengo entendido ha aceptado su destitución, esto va más allá de Fernando Lugo, va más allá de Paraguay, se trata de la verdadera democracia para toda nuestra América, en consecuencia la decisión del gobierno ecuatoriano es no reconocer al nuevo gobierno paraguayo”, dijo.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, advirtió por su parte que “no reconoce a este írrito, ilegal e ilegítimo gobierno que se instaló en Asunción”.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que su país “no reconocerá un gobierno que no surja de las urnas y del mandato del pueblo”, y acotó que el destituido Lugo “estaba acabando con las logias, con los terratenientes y grupos de poder, y eso siempre tiene un costo”.
Morales denunció que “el golpe congresal” en Paraguay fue “producto de una acción política barajada por los neoliberales coludidos con los terratenientes locales y el imperio a la distancia”.
Asimismo, Costa Rica deploró la destitución de Lugo, “que muestra visos de golpe de Estado”, señaló un comunicado que citaba al canciller Enrique Castillo, quien expresó la disposición de considerar a Lugo “o a algún miembro de su Gabinete, si tienen a bien formular una petición” de asilo.
De su lado, el canciller chileno, Alfredo Moreno, afirmó que la destitución “no cumplió con los estándares mínimos del debido proceso y la legítima defensa que merece cualquier persona” y añadió que la postura de Chile frente al nuevo presidente Federico Franco “será decidida en los próximos días”.
Más temprano, antes de que Lugo fuera destituido, el presidente Sebastián Piñera había pedido respetar el debido proceso.
Además de despertar la preocupación de los Estados latinoamericanos, la sorpresiva destitución de Lugo generó reacciones por parte de organismos regionales.
Así, el Parlamento Centroamericano (Parlacen) instó a la comunidad internacional a rechazar la decisión del Senado paraguayo, un hecho que calificó de “golpe de estado” contra un mandatario legítimo.
El Parlacen, con sede en Guatemala, esta integrado por éste país, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, como miembros plenos.
Asimismo, la Organización de Estados Americanos (OEA) celebró una sesión extraordinaria en la que su secretario general, José Miguel Insulza, dudó que en Paraguay se estén “respetando los derechos de las personas a defenderse y tener un proceso justo”.
“Estamos a las puertas de ver materializado un nuevo golpe de Estado con otras modalidades si se insiste en irrespetar la autoridad del presidente”, dijo en la sesión el embajador de Nicaragua, Denis Moncada.
Durante la reunión, todos los países manifestaron su preocupación por los acontecimientos en Paraguay, y saludaron las gestiones de los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que viajaron -con excepción de Guyana- a Asunción con la intención de desactivar la crisis.
“Lo que intentan los cancilleres es crear un ambiente que viabilice una solución menos traumática para la democracia”, había indicado la presidenta brasileña Dilma Rousseff antes de la oficialización de la destitución.
Rousseff recordó que según los protocolos de la Unasur, si hay “ruptura de orden o ruptura democrática” habrá “sanción en la participación (del país) en los órganos multilaterales”, pero aclaró que no se discutió la posibilidad de aplicarlos a Paraguay.
Sin embargo, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, adelantó que la Unasur podría “no reconocer al nuevo gobierno, incluso llegar al cierre de fronteras”.
La Unasur, cuya presidencia pro témpore estaba en poder de Lugo, es un órgano político conformado además de Paraguay y Brasil, por Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/06/22/v-print/1235780/destitucion-de-fernando-lugo-en.html#storylink=cpy

No comments:

Post a Comment