Monday, January 23, 2012

NO HE TENIDO FUERZAS YA

PARA LLORARLO,
SOLO RABIA INFINITA
E IMPOTENCIA.

En un estupor, donde la protesta ya quedó sin fuerzas, sólo he podido recurrir a los escritos de René Gómez Manzano y la Asamblea de la Resistencia para -de alguna manera- atestiguar que en Cuba hubo otra nueva muerte...

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René Gómez Manzano
Este jueves circuló entre los disidentes cubanos un nuevo mensaje ominoso: “Acaba de fallecer Wilman Villar Mendoza”. Tras la breve frase se esconde la terrible realidad de otro compatriota más muerto como consecuencia directa de los atropellos y la prepotencia mantenida a ultranza por las autoridades castristas.

Los antecedentes del caso son conocidos: Por expresar de manera pacífica su inconformidad con las políticas del régimen, Wilman fue detenido y apaleado en la villa santiaguera de Contramaestre junto con otros hermanos de ideales, pertenecientes —como él— a la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) que encabeza el miembro del Grupo de los 75 José Daniel Ferrer, excarcelado hace unos meses.

Villar Mendoza fue sometido a un proceso festinado y tramposo, a puertas cerradas y sin garantías de clase alguna. Atentado, desacato y resistencia fueron los tipos penales esgrimidos en su contra. A resultas de la farsa judicial le impusieron una pena de cuatro años de prisión, y de inmediato fue trasladado a la cárcel de Aguadores, en la capital oriental.

En protesta por el atropello, el joven opositor de apenas 31 años se negó a vestir el uniforme de preso común y se declaró en huelga de hambre el pasado 25 de noviembre. Las autoridades penitenciarias le aplicaron una receta bien conocida en esos casos: el encierro en celda de castigo, sin tratamiento médico, ropa ni agua, según explicó el disidente Jorge Cervantes, también miembro de UNPACU.

La permanencia de Wilman en esas condiciones terribles durante semanas tuvo el único desenlace que cabía esperar: con sus defensas por el suelo, tirado en el piso sin ropas en medio de los fríos nocturnos de esta temporada invernal, su cuerpo debilitado por el prolongado ayuno cayó víctima de la neumonía.

Ni siquiera así terminó el calvario del valiente luchador oriental. Sus carceleros, insensibles, lo mantuvieron en las mismas condiciones, hasta que, ya inconsciente, comenzó a vomitar sangre. Sólo entonces lo condujeron a un centro asistencial, pero ya era tarde. Los facultativos que lo recibieron en el Hospital Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba, reflejaron la situación del paciente con una frase lapidaria: “Si se salva, será un milagro”.

Resulta imposible no encontrar las similitudes con el caso del también mártir Orlando Zapata Tamayo. Uno y otro apelaron al recurso supremo de la huelga de hambre en protesta por los atropellos sufridos; ambos quedaron abandonados en sendas celdas de castigo; los dos fueron privados de ropas, agua y asistencia médica adecuada. Tanto a Wilman como a Orlando los llevaron a un hospital cuando la muerte era ya inevitable.

En el caso de Villar Mendoza, sus familiares sí pudieron permanecer junto a él en el centro asistencial, pero las fuerzas represivas realizaron un amplio despliegue para impedir el acceso de sus hermanos opositores, así como para imposibilitar el contacto de éstos con los seres queridos del paciente agonizante. Incluso los cónyuges y parientes de otros ingresados confrontaron dificultades para entrar al hospital.

La esposa de Wilman, la digna dama de blanco Maritza Pelegrino Cabrales, tuvo que sufrir el acoso policial. En diciembre, la joven veinteañera ahora viuda tuvo que plantarse en las afueras del penal junto a sus niñas reclamando la hospitalización de su marido. Las autoridades, en el colmo de la vileza, la amenazaron con quitarle la custodia de sus hijitas de 7 y 5 años. ¡Y todavía se asombran de que, en los años sesenta, los padres de casi veinte mil niños hayan optado por enviarlos solos al extranjero, durante la Operación Peter Pan!

¿Qué podemos esperar ahora? Por desgracia, es probable que el mando castrista, animal que tropieza tres, cuatro y más veces con la misma piedra, reedite con el nuevo mártir la cobarde campaña de calumnias que orquestaron contra Zapata. Veremos a qué novedosas —o viejas— vilezas recurrirán los plumíferos y cotorrones del régimen para pintarlo como un peligroso antisocial.

Mientras tanto, tiene plena vigencia la pregunta formulada a raíz de la tragedia por la brillante bloguera Yoani Sánchez: ¿Cuántos muertos más tiene que haber para que el gobierno castrista comprenda la enormidad del abismo en el que ha hundido a la desdichada Cuba!

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Miami 23 de enero de 2012.

A la opinión pública internacional

A la Cancillería del Vaticano

Considerando de carácter urgente denunciar la muerte inducida por el régimen de La Habana de Wilman Villar Mendoza, prisionero político cubano, en huelga de hambre y el incremento de la brutal represión desatada contra la resistencia cívica, la Asamblea de la Resistencia Cubana, compuesta por más de cincuenta organizaciones en la Isla y en el exilio, denuncia ante la opinión pública internacional y envía al Vaticano el siguiente resumen parcial de hechos que ponen de manifiesto las violaciones sistemáticas a todos los derechos humanos por parte de la dictadura comunista en Cuba.

Ante los avanzados preparativos de la visita de Su Santidad Benedicto XVI a la Isla, encaminada a llevar un mensaje cristiano de fe y esperanza a un pueblo esclavizado que aspira a vivir en libertad, lo instamos a evaluar las condiciones bajo las cuales visitará el país y expresamos nuestra profunda preocupación de que esta visita sea manipulada por el régimen de la Isla para continuar reprimiendo al pueblo cubano con impunidad y legitimar así su permanencia en el poder.

La Asamblea de la Resistencia Cubana denuncia este reciente crimen y la situación de hostigamiento y represión que pone en peligro la vida de los cubanos que dentro de Cuba defienden los derechos humanos y las libertades públicas. Dicha situación, promovida, aupada y ejecutada por el régimen de La Habana ha dejado el saldo reciente de cuatro muertes: Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto García, Laura Pollán Toledo y Wilman Villar Mendoza, miles de detenciones arbitrarias y cientos de golpizas, agresiones, actos de repudio y otros tratos degradantes.

Este 19 de enero de 2012 falleció en la ciudad de Santiago de Cuba el joven defensor de los derechos humanos Wilman Villar Mendoza quien se encontraba encarcelado desde el 24 de noviembre de 2011 en la Prisión de Aguadores. El único delito de Wilman fue participar activamente en el movimiento de derechos humanos del poblado de Contramaestre y participar en una marcha pacifica el 14 de noviembre por lo que fue acusado, juzgado y condenado sin tener garantías procesales. En la mencionada prisión se declaró en huelga de hambre en protesta por su condena y por orden del director de la prisión Mayor Luis Enrique López Díaz, fue confinado en una celda de castigo sin ropas negándosele el agua y la asistencia médica. Su esposa Maritza Pelegrino Cabrales realizó numerosas protestas frente a la prisión exigiendo atención médica para Villar Mendoza. Cuando sus carceleros lo trasladaron al hospital ya era demasiado tarde para salvar su vida. Pero estos hechos no son aislados. El régimen de La Habana y sus prisiones tienen un sistema para eliminar a aquellos prisioneros políticos y comunes que protestan ante las injusticias e inhumanidad de sus carceleros: quitarles el agua, negarles la asistencia médica, confinarlos en celdas de castigo a heladas temperaturas. Con esos métodos otros muchos cubanos han sido asesinados.

Desde sus inicios el 2012 ha estado marcado por el crecimiento de la represión violenta y en las calles por parte de los agentes de la Seguridad del Estado contra miembros de la resistencia cívica. Mujeres como Yris Perez Aguilera, Idania Yánez Contreras, Sara Marta Fonseca Quevedo, Ivonne Malleza Galano, Damaris Moya Portieles, Yanisbel Valido, Marta Díaz Rondón, Caridad Caballero Batista, Gertrudis Ojeda Suárez, Mariblanca Avila Espósito, Belkis Cantillo, Tania Montoya entre decenas de otras mujeres de la Resistencia y Damas de Blanco han sido detenidas, golpeadas brutalmente, amenazadas y agredidas sus viviendas por órdenes de la Seguridad del Estado. En el caso específico de Yris Pérez Aguilera, quien se encuentra con un hematoma subcutáneo que tiene que operarse y que fue producido por una brutal golpiza ocurrida en mayo de 2011, el régimen la ha detenido y golpeado en cinco ocasiones desde el 1 de enero, impidiéndole recibir atención médica.

En Santa Clara, la representante de las Damas de Blanco Yasmín Conlledo Riverón fue agredida y detenida en dos ocasiones por intentar ir a misa a orar por la libertad de los presos políticos cubanos, y en este momento se encuentra en la Prisión Guamajal de Mujeres sin habérsele realizado juicio alguno y acusada por los mismos colaboradores de la policía politica que la agredieron el domingo 8 de enero de 2012.

El mismo 8 de enero, Damas de Blanco en Holguín y Santiago de Cuba sufrieron represión para impedir que llegaran hasta el Santuario de la Virgen del Cobre. Hombres activistas de derechos humanos fueron tambien detenidos y golpeados durante la semana del 9 de enero de 2012, incluyendo al Premio Sajarov 2010 Guillermo Fariñas Hernández.

La represión violenta no solamente se desató en el centro y el oriente de Cuba, también en las provincias de Camaguey y Pinar del Río se han contado decenas de detenidos y numerosos actos de repudio contra defensores de los derechos humanos. Solamente el domingo 15 de enero se reportaron 8 actos de repudio simultáneos en la Ciudad de Pinar del Río contra las viviendas de representantes de la resistencia cívica y las Damas de Blanco.

A partir del 18 el régimen de La Habana desató una fuerte represión en el oriente de Cuba para impedir que se manifestara la solidaridad con Maritza Pelegrino Cabrales, esposa del ahora fallecido prisionero político y de conciencia Wilman Villar Mendoza en el Hospital Clínico Quirúrgico de Santiago de Cuba. Las ciudades de Guantánamo, Holguín, Bayamo, Palma Soriano, Contramaestre y la propia Santiago de Cuba se encontraban sitiadas por efectivos de la Seguridad del Estado para impedir el movimiento a los activistas.

Este es un resumen apretado de lo que ha constituido el inicio del año 2012 para los cubanos que luchan en Cuba por el respeto a los derechos humanos. La muerte de Wilman Villar Mendoza corrobora que los métodos de aniquilamiento del régimen de La Habana siguen siendo los mismos desde que tomó el poder hace más de medio siglo.

La comunidad internacional tiene que escuchar las voces de las víctimas de la longeva dictadura castrista. Esperamos que Su Santidad Benedicto XVI, logre escuchar las voces de los que se oponen a la mentira, la injusticia y la esclavitud en la Isla, y permita a las heroicas Damas de Blanco que le presenten sus ideas y puntos de vista, como así se lo han dejado saber a las autoridades del Vaticano.

Que no se diga luego que se desconocían estos hechos, o que las víctimas de los mismos no hablaron en su momento.

Tenemos fe, dentro y fuera de Cuba, que este duro camino nos guía inexorablemente a lograr la libertad del pueblo cubano.

Asamblea de la Resistencia Cubana

(305)- 220-2713

asambleadelaresistencia@gmail.com

2 comments:

  1. ¡¡PENA, RABIA, IMPOTENCIA y DOLOR POR CUBA!!

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  2. Barbarito, solo he visto esto hoy... el dolor es grande a pesar de la distancia...

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