En octubre, Hablemos Press registró 354 arrestos por motivos políticos llevados a cabo por el Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) con la colaboración de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y el Ministerio del Interior.
Los hechos documentados demuestran que a los disidentes, religiosos, periodistas independientes y activistas por los derechos humanos, se les continúa encarcelando, agrediendo física y verbalmente, reprimiendo, hostigando, incautándoles medios de trabajos, privándolos del derecho a circular libremente, al de organizar protestas y reuniones, además de continuarles realizando actos de repudio e implantándole el terror entre sus vecinos.
Los órganos represivos han emprendido nuevamente la modalidad de impedir a toda costa que los disidentes más activos salgan de sus casas ―sitiadas por un aparatoso operativo con decenas de agentes del DSE, policías y carros patrullas― cuando estos intentan organizar o asistir a actividades opositoras, así como a misas en iglesias católicas.
Esta modalidad consiste en obstaculizar las entradas y salidas de las calles y casas, en los que participan también miembros de las paramilitares Brigadas de Respuesta Rápidas (BRR), formadas por civiles no uniformados, entrenados, armados y organizados para atacar a los pacíficos defensores, a los que golpean con total impunidad.
Además, los agentes someten a los disidentes a permanecer en sus hogares bajo prisión domiciliaria (privados totalmente de su libertad) junto a sus familiares. Entre los arrestos, hemos reflejado alrededor de dos docenas de casos, que conociendo la forma de actuar de la policía represiva, los consideramos también como detenciones.
Sus líneas telefónicas fijas y móviles se les interrumpen para obstaculizar la comunicación.
El régimen castrista para mantenerse en el poder sólo sabe desinformar, llevar a la cárcel a los disidentes por el más mínimo detalle, implantar la represión y el terror, que no solamente utiliza contra los pacíficos defensores, sino contra todo ciudadano insatisfecho.
Las acusaciones de Atentado, Desacato y Peligrosidad Social Pre y Post Delictiva continúan a la orden del día. Más de mil jóvenes en Camagüey han sido llevados a la cárcel entre el primero de agosto y el 30 de octubre, bajo la Operación Tauro. La mayoría al no probarse la comisón de delitos, los encausan y sancionan por Peligrosidad Pre Delictiva.
INFORMA BERTHA ANTUNEZ HERMANA DE JORGE LUIS GARCÍA PEREZ ANTUNEZ AUN DETENIDO EN SANTA CLARA JUNTO A OTROS 20 OPOSITORES
REPRESIÓN EN SANTIAGO DE CUBA
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