Saturday, November 19, 2011

RAÍCES: PEDRO DÍAZ, 63 y 64 PARTE

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"BASE NAVAL DE GUANTÁNAMO, TESTIMONIO DE UN ÉXODO

EL REGRESO PARA LA BASE NAVAL DE GUANTÁNAMO

CAPITULO VI

El día 1ro de febrero de 1995, salió el primer vuelo con 500 balseros, con destino a la Base Naval de Guantánamo, procedentes del campo # 4. Con este vuelo se daba inicio al retorno de 9.000 balseros retenidos en la República de Panamá.

Este campamento terminó de salir el día 3 de febrero, sin incidentes de ningún tipo. El traslado se hizo bajo fuertes medidas de seguridad. Había el antecedente que fue el único campo donde no se reportaron disturbios durante nuestra estancia en suelo panameño.

Se rumora, que los que se encuentran en el campo # 5, (Camp de detención) muchos de los cuales habían participado en las revueltas, serían los últimos en viajar y que lo harían bajo estrictas medidas de seguridad, tales como esposarlos de manos y pies.

El día 3 de febrero de 1995, salieron los primeros 500 balseros del campamento # 3. Me correspondió viajar en el 5to vuelo, a la 1 de la tarde del 7 de febrero de 1995.

La noche antes de vuelo, fuimos traslados hasta el campo de espera y de aquí, a las 4 am, nos trasladaron en ómnibus hasta la base aérea de Howard. El ómnibus fue custodiado por 6 militares y detrás, y delante del ómnibus viajaban vehículos del ejército. Íbamos bien cuidados.

La entrada al aeropuerto estaba bien resguardada por soldados armados. El ómnibus hizo un recorrido hasta una de las pistas, deteniéndose frente a uno de los aviones que esperaban nuestro arribo.

Al descender del ómnibus, dos hileras de soldados, fuertemente armados, guiaban nuestros pasos hasta el aeroplano.

Dos soldados nos dieron la bienvenida y nos acomodaron en los asientos. Nos íbamos de forma subrepticia, como el ladrón que escapa de sus fechorías. Nadie nos fue a despedir.

En cada asiento venia un soldado, es decir un militar por cada dos balseros. Todas nuestras solicitudes eran atendidas por nuestros amables custodios. Desde una pastilla para el dolor de cabeza, hasta un vaso de agua. Para utilizar el baño, primero debía solicitarlo, luego eras acompañado por un militar que esperaba a que terminaras tus necesidades. Se habían tomado medidas extremas, para garantizar el éxito de la operación, la cual se le dio el nombre de “Traslado Seguro”

Mi mente todavía no entendía el por qué de nuestro traslado hacia la Base. No comprendía que se hiciera un gasto tan grande, para que después de 4 meses se nos regresara hasta el lugar de origen. Algo, que no estaba a nuestro alcance, había sucedido. No creo que el gobierno de los Estados Unidos, hiciera estos gastos enormes para regresarnos a los 4 meses

Pienso que los disturbios influyeron grandemente en esta decisión. Los Estados Unidos, estuvieron haciendo gestiones, con distinto países, para ubicarnos en un tercer país.

Panamá estuvo valorando una posible prórroga, países con disposición de aceptar


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Pedro Diaz
pdiaz2009@gmail.com

64 PARTE

balseros, como: Argentina, Belice, Costa Rica, España, Venezuela, etc., se mostraban indecisos y cautelosos. España, había sido el único país que aceptó cierta cantidad de cubanos.

Haciendo un breve recuento de los sucesos ocurridos en Panamá, pienso, como lo he dicho en ocasiones anteriores, que los disturbios para lo único que han servido son para deteriorar nuestra imagen a nivel internacional y, si en algo nos sirvió, en el plano interno, fue para aislar a los delincuentes que pululaban en los campos. No todos los que protestaron eran delincuentes. En democracia es un derecho protestar, pero de forma pacifica y civilizada, ni tampoco habían sido apresados todos los bandoleros.

Así lo entendió el mando militar y muchas de estas personas, que no tenían antecedentes delictivos, fueron sueltas y se les permitió su status migratorio.

Antes de despegar el aeroplano, un Boing comercial, perteneciente a una aerolínea de Miami, la azafata nos explicó el proceso de rutina para la seguridad de los pasajeros.

Sobre las 2:50 pm, nuestro aparato pisaba suelo guantanamero, aunque tenso, el viaje se realizó sin contratiempo.

Descendimos de la nave y fuimos ubicados en un hangar cercano. La vigilancia y el rigor mostrado en Panamá, disminuyeron, estábamos en casa. ¡Hogar, dulce hogar!

Un oficial del US Army, nos dió la bienvenida. Después de verificarse nuestras identidades fuimos trasladados hasta los ómnibus, los cuales esperaban en la parte posterior del local.

Después de completar el autobús, emprendimos viaje hacia la Bahia de la Base, emprendimos el mismo recorrido que hicimos para ir a suelo panameño, pero en sentido contrario.

Al llegar al muelle de la Bahia, fuimos traslados hasta el trasbordador y de nuevo, desde la otra orilla, hasta los ómnibus que nos esperaban.

Durante el recorrido pude ver un edificio flotante de 4 pisos, que resultó ser la planta desalinizadora (potabilizadora de agua de mar) que el gobierno de USA había instalado cuando Cuba le cortó el agua a la Base Naval de Guantánamo en 1960.

El trayecto hasta los campamentos fue corto y en la vía polvorienta se veían estos, algo cambiados a los que habíamos dejado 4 meses antes.

Las cercas ya no eran alambradas, sino cercas peerles de 6 pies de altura y las carpas eran de madera, el techo de lona y las ventanas tenían tela-metálicas. Se veían con un mejor aspectos que las que encontramos inicialmente.

Nos llevaron hasta una carpa gigante donde se nos entregó una bolsa con ropa y aseo personal.

(Sigue)

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Pedro Diaz
pdiaz2009@gmail.com

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