"BASE NAVAL DE GUANTÁNAMO, TESTIMONIO DE UN ÉXODO
41a PARTE
Los revoltosos e instigadores se mantuvieron tranquilos, al menos por ahora.
La inmensa mayoría de los residentes no veíamos bien estos excesos, pues dejaba mucho que decir sobre nuestro comportamiento y agradecimiento a este gran país.
Estoy convencido, que ninguno de estos “valientes” tuvo coraje para enfrentar al desgobierno de Fidel Castro, quien nos humilló, nos sojuzgó y nos despojó de todo tipo de derecho durante décadas, ninguno levantó su voz para denunciar al déspota que desgobierna a mi país desde hace 35 años. Esta situación es coyuntural, por lo que en cualquier momento nos dejarán libres, sólo debemos tener paciencia, aunque, sin dejar de denunciar y reclamar, ante organismos internacionales de Derechos Humanos y prensa mundial, nuestra condición. Estados Unidos, había tomado la injusta decisión de mantenernos encerrados por tiempo indefinido y contra eso teníamos que luchar, pero de manera pacifica, política y civilizadamente. No debíamos darle pretexto al tirano para que reforzara su tesis de que éramos “delincuentes” y “antisociales”.
Debemos demostrar, a la misma sociedad norteamericana, que somos personas pacíficas y trabajadoras, con un inmenso interés en integrarnos a esa sociedad libre y democrática, para poder trabajar y aportar todo nuestro esfuerzo creador en aras del pueblo americano.
El gobierno de Fidel Castro, se ha caracterizado por infiltrar a sus agentes en todos los lugares que crea apropiado, para así sacarle dividendos máximos para su política. Lo hizo durante los sucesos de la Embajada del Perú, y en cuanto sitio ha creído necesario y conveniente. Todo cubano sabe que esto es así.
Muchos de los revoltoso nos pasaron por al lado, diciéndonos palabras obscenas, para que nos sumáramos a la protesta, pero no pudieron lograrlo. Además estos cavernícolas, no eran mayoría; solo un grupúsculo de delincuentes y como tal actuaban.
Esa misma noche del 12 de septiembre de 1994, 21 personas trataron de cruzar la frontera para regresar a Cuba. No les importó las minas ni los tiburones. Dos de los que trataron de irse fueron alcanzados por minas antipersonales; otro se estrelló contra los arrecifes al lanzarse al mar.
Pienso que lo que se ha vivido en la Base Naval de Guantánamo, no es más que el reflejo de lo que vive hoy el pueblo cubano, donde el mayor delincuente es el propio gobierno, donde el ejemplo que emana de sus gobernantes, para los gobernados es la corrupción. La corrupta cúpula que detenta el poder en la isla, hace y deshace a su antojo. Para ellos no existe freno que pueda poner fin a su desmedido afán de de lucro, riqueza y poder. Sólo casos de gran magnitud, que no han podido ocultar, han sido dados a la publicidad, como el caso de Luis Orlando Domínguez, el famoso “Caso Ochoa”, Diocles Torralba, José Abrahantes y el mas reciente : el “Ideólogo del Partido” y tercer hombre en la cúpula de “rateros”, el Sr. Carlos Aldana. Los otros siguen impune, hasta que los agarre la justicia del pueblo. ¡Triste destino el de un pueblo que es gobernado por mafiosos y narcotraficantes!
Muchos ciudadanos, se han visto obligados a “delinquir”, debido a la situación tan precaria que padecen, donde el salario, el alto costo de la vida y la escasez son el pan nuestro de cada día.
Pedro Diaz
pdiaz2009@gmail.com
"BASE NAVAL DE GUANTÁNAMO, TESTIMONIO DE UN ÉXODO
42a PARTE
Una persona que sea sorprendida con 2 libras de café, es sancionada a 9 meses de prisión o se le impone una fuerte multa, por el contrabando de Café, Y así pudiéramos enumerar múltiples delitos tipificados en el código penal cubano, los cuales carecen de fuerza jurídica legal, dado lo intranscendente de los hechos y lo arbitrario de las prohibiciones.
El 99% de los “robos” se producen en las entidades estatales, claro el Estado lo controla todo. Aquí se hace valedero el dicho: “Ladrón que roba a ladrón, tiene 100 años de perdón”.
El “Papá Estado”, entrega una cuota mensual insuficiente, consistente en: 5 lbs. de arroz, 6 lbs de azúcar, 8 onzas de granos (Preferentemente Chícharos), ½ lib. de sal, ¼ lb. de café, 4 huevos cada 15 días, ¼ lb. de picadillo de soya, ½ pastilla de jabón cada 2 a 3 meses, y cada 2 o 3 meses ½ lb. de aceite. Como vianda ½ pepino o 1 lb. de plátanos fruta. Todo esto es para una persona. Apenas alcanzaba para alimentarse durante 15 días. ¿Se acuerdan de esto?
Sin embargo en la “Bolsa Negra” se consigue desde carne de res a 150 pesos la libra, hasta garbanzos a 60 pesos la libra (por sólo nombrar dos de las cosas prohibidas para el cubano de a pie). Como dice el dicho: “Se puede comprar de todo como en botica”.
Al igual que en las “Diplotiendas”, se puede comprar de todo, pero con “Fula”
Hasta las medicinas se han convertido en mercancías de lucro. El spray Salbutamol, para los asmáticos, y que en las farmacias cuesta 3.40, en la bolsa negra cuesta 200 pesos. Y así infinidades de medicinas que no las hay en las farmacias.
Fidel Castro, proclamó al mundo que el “socialismo” hermanaba al hombre y está sucediendo todo lo contrario: El hombre se está convirtiendo en Lobo del hombre. Se están perdiendo los valores del ser humano; el sistema comunista, que corrompe y degrada al ser humano, y que ha sido impuesto por un hombre corrupto, ha sido el factor fundamental de esta tragedia, que será, al final, peor que todo lo que materialmente ha destruido este sistema.
Al cubano de hoy no le interesa quien esté o deje de estar en el poder, sólo le interesa tener un “trapo” que ponerse, un “fula” en el bolsillo o emigrar al “Yuma”.
La doble moral está presente en toda la sociedad. Se finge ser, lo que no se siente.
La prostitución, el juego y las drogas han proliferado por toda la nación, en proporciones insospechadas.
El “Jineterismo” constituye un un trabajo lucrativo para miles de jóvenes, que venden sus cuerpos a extranjeros, por unos míseros dólares y de esta forma resuelven el diario problema de la familia.
Tengo fe, en que un día, no muy lejano, el pueblo tome conciencia del papel que le corresponde y de al traste con esa odiosa tiranía. Muestra de esto lo dió el pueblo habanero el 5 de agosto de 1994, con el histórico “Maleconazo”.
Quince días después de los disturbios fuimos llevados para el centro de procesamiento, donde fuimos registrados. Se nos tomó el nombre, dirección, edad, si había pasado el Servicio Militar Obligatorio, etc. Se nos puso una manilla plástica en la mano derecha con nuestro número de identificación personal, la cual debíamos llevar siempre, también se nos vacunó, etc.
(Sigue)
Pedro Diaz
pdiaz2009@gmail.com

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