Monday, September 12, 2011

ACTUALIZADO: TODAVÍA MAS, AÚN MÁS SOBRE LA EXTRAÑA HISTORIA

Encierro pentecostal y cerco de la policía

El retiro espiritual de la Iglesia Asamblea de Dios es permitido hoy porque ya no coincide con las maneras de gobernación del régimen castrista.

Policías apostados en los alrededores del templo pentecostal Asamblea de Dios. (GETTY IMAGES, La Habana, 12 de septiembre)

El cordón policial establecido en varias manzanas, los policías apostados en las azoteas vecinas (francotiradores, se dijo), la entrada y salida de negociadores, las rastras con contenedores que de un momento a otro darán una sorpresa: toda la parafernalia de una película de secuestros rodea al templo pentecostal Asamblea de Dios, en la esquina habanera de Infanta y Santa Marta.

De sustituirse la iglesia por un banco, podría ser perfectamente locación de Tarde de perros (Dog Day Afternoon) de Sidney Lumet, por ejemplo. Y en medio de todas estas cautelas policiales existe, desmentida o no, otra parafernalia, la milenarista: una ola gigante que se avecina, los rezos previos al fin del mundo, el pastor que secuestra o seduce y que habla al exterior por boca de su hijo…

Las prevenciones del anillo policial envuelven a quienes, a su vez, toman prevenciones ante el desastre mayúsculo. Cada grupo a su manera, religiosos y policías, velan por el fin del mundo. (Una vecina enumeró lo difícil que se ha hecho la vida en el barrio y ofreció esta clara señal apocalíptica: "hasta la tienda en divisas no abrió este domingo".)

El vocero pentecostal ha desmentido el fin del mundo como motivo del recogimiento. "No somos de los grupos que piensan que este año se acaba el mundo", dijo. Lo cual no quita para que el fin sobrevenga a partir de enero. En cualquier caso, la duración de su encierro viene dictada por la voluntad de Dios. Allí esperan, no por el fin del mundo, sino por una orden divina. Y si el operativo policial remite a tantas películas vistas, lo entrevisto del interior del templo tiene el eco de los libros sagrados. "Abrieron una puerta y se veía a la gente bailando y cantando", testimonió alguien como si describiera una fiesta en el tabernáculo.

No faltan, para hacer más bíblica la espera, mujeres embarazadas y niños. Debió de ser por esos niños, echados de menos en sus aulas, y por las barrigonas, desprovistas de seguimiento ginecológico, que se encendió la alarma policial. Más tarde entraron médicos a velar por ellas, y quedó claro que en medio del retiro espiritual los estudiantes recibían clases. La visita de funcionarios de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central y las declaraciones del hijo del pastor han intentado despejar cualquier fricción entre ambas vigilias, la policial y la religiosa. En su característica prosa enrevesada, una nota gubernamental consignó que las fuerzas del orden "mantendrán la protección de la seguridad ciudadana para evitar cualquier incidente".

La pregunta en este caso es si ese incidente vendrá del templo o se dirigirá a él. El portavoz pentecostal ha confesado que allá adentro ocurren sanaciones. Milagros, puntualizó, sin dejar de agradecer la ayuda médica del gobierno. (Hipótesis para los contenedores traídos en esas rastras: son oficinas improvisadas de escucha y rastreo. En tal caso, algunos negociadores, médicos o funcionarios introdujeron micrófonos en el templo.)

Sin embargo, un milagro mucho más grande que la sanación de una anciana hipertensa es que, luego de haber dejado salir a los fieles que lo desearan, ese pastor sostenga, pese al agobio policial, dominio tan seguro sobre su grey. Señal de que sus promesas o regaños resultan más poderosos que cuanto pretendan alentar o castigar las autoridades del mundo de afuera. Y en esa republiquita presidida por él hay reparto de víveres, sanidad y educación...

El encierro pentecostal y el cerco de la policía resultan a la vez extraños y familiares. Extraños: ¿habría sido posible hasta hace poco el espectáculo de un pastor capaz de arrebatarle almas al Estado, y de ofrecer medicina y educación y sustento alternativos o en paralelo? Seguramente, la policía habría desmantelado la maquinaria del milagro y de la prédica, y habría impuesto su muy particular apocalipsis. Porque ningún carisma podía competir con el de Fidel Castro.

Familiares: ¿acaso no existió en todo el país (y sigue, algo desvencijado) un enclaustramiento donde la voz cantante prometía y acusaba y hablaba de un mundo por concluir y de una voluntad de la que todos tendrían que estar pendientes a riesgo de sus salvaciones?

El retiro espiritual de la Iglesia Asamblea de Dios es permitido hoy porque ya no coincide con las maneras de gobernación del régimen castrista. Las fuerzas policiales defienden al templo de posibles adhesiones, no de ataques. Y se aseguran del carisma de ese pastor pentecostal (esquizofrénico, farsante, apóstata o revisionista, según se le ha calificado): ya que no pueden explotarlo a su favor en las mesas redondas televisivas, que no vaya a desbordarse por la calle Infanta.

Recluidos en templo rezan por una nueva Cuba

   UN CORDON policial impidía el paso de vehículos y transeúntes el sábado por la calle Infanta de La Habana, donde se encuentra ubicado un templo de la Iglesia Pentecostal, en la cual se han encerrado un pastor y decenas de sus seguidores.
Un pastor evangélico y unos 60 de sus seguidores que llevan más de tres semanas reunidos en un templo en La Habana rezan por una nueva Cuba, dijo el lunes el portavoz del grupo a periodistas.
El Nuevo Herald

Hijo del pastor: «No tenemos nada que ver con los grupos de derechos humanos»

William Herrera, de 27 años, comenta los sucesos del templo de Infanta y Santa Marta y dice que el retiro concluirá 'cuando Dios quiera'.

Templo de Infanta y Santa Marta. (CUBA SÍ)Templo de Infanta y Santa Marta. (CUBA SÍ)


Unas 60 personas permanecen encerradas en el templo pentecostal de Infanta y Santa Marta, en La Habana. Aunque el "retiro espiritual" que dicen disfrutar comenzó hace 21 días, la noticia ha repercutido desde el viernes cuando un operativo policial rodeó el templo y centenares de curiosos se acercaron a ver lo que sucedía.

William Herrera, hijo del pastor Braulio Herrara Tito, y "vocero" del retiro, habló este lunes con DIARIO DE CUBA.

¿Qué sucede exactamente dentro del templo de la Asamblea de Dios?

Hace más de dos años que este templo no es de la Asamblea de Dios. Nosotros estamos celebrando nuestro retiro espiritual anual. No hemos tenido ningún problema. Y todo este ruido ha sido provocado por una situación adversa, de civiles que quisieron entrar. Aquí nadie está secuestrado.

¿Y cómo se llama la nueva Iglesia que han creado?

Las denominaciones son interpretaciones. Nosotros seguimos el Evangelio, una verdad, un Señor, una doctrina; pero no hemos pensado en ponerle nombre.

¿Cuándo se terminará el retiro?

Estamos en un servicio religioso. Dios nos mandó a estar aquí, cuando Él diga que se acabó, entonces se acabó. Estamos viendo milagros, sanaciones. Por ejemplo, una anciana se curó de la presión, después de 25 años enferma. No está tomando pastillas de ningún tipo. La chequeamos constantemente y sus familiares están contentísimos. Además, el Gobierno nos ha brindado ayuda médica.

¿Y si se terminan el agua y los alimentos?

Ya Dios previó todo eso, y nuestro Gobierno va a ayudar.

¿Habrá problemas legales después de finalizar el retiro?

Ya hemos hablado de eso con el Gobierno, que ha tomado las medidas pertinentes. Esta es nuestra casa, la congregación es la que tiene derecho a estar en el templo. Este retiro no tiene nada que ver con un litigio, ni con que nadie nos quiere sacar de aquí.

¿Escucharon el comunicado del Gobierno?

Sí. Ellos nos hicieron saber que lo harían.

Entonces, ¿ustedes no esperan un tsunami?

Esas son suposiciones mentirosas de quienes las han divulgado. Eso no ha salido de nuestra boca. Una cosa así sólo la define Dios. No somos de los grupos que piensan que este año se acaba el mundo.

¿Su padre hablaba de derechos humanos en las prédicas?

Lo refutamos. Es una burda mentira. No nos interesa nada que tenga que ver con la política. El Gobierno no ha tenido ningún tipo de conflicto con nosotros. No tenemos nada que ver con los grupos de derechos humanos. Se han dicho muchas mentiras y el Gobierno lo único que ha hecho es ayudarnos.

¿Usted se está preparando como pastor?

No. Dios no me ha llamado para eso. Dios sólo me ha llamado como vocero.



TARDANZA DE 48 HORAS PARA ANUNCIO DE ENCLAUSTRAMIENTO EN IGLESIA PENTECOSTAL HABANERA

12-09-2011.
Lucas Garve
Fundación por la Libertad de Expresión
(www.miscelaneasdecuba.net).- Una nota informativa en la emisión del mediodía del noticiero Nacional de la Television Cubana divulgó oficialmente el presunto retiro religioso -como lo califican en el texto leido- de más de 60 personas, incluyendo 19 niños y 4 embarazadas convocados por Braulio Herrera Tito en la iglesia Pentecostal sita en calzada de Infanta esquina a Clavel, municipio Centro Habana 48 horas después de establecer un cerco policial de la zona.


Braulio Herrera Tito era pastor pentecostal de esa iglesia hasta que fue separado de sus funciones por superiores eclesiáticos según informan en la nota informativa leida.

El perímetro cerrado a la circulación por una numerosa fuerza policial comprende desde la Calzada de Infanta y Consejero Arango hasta Clavel, con desvío del tráfico de vehículos hacia Ayestarán y 20 de mayo en el municipio Cerro para poder acceder al Vedado.

Asimismo agregan en la nota vuelta a difundir esta mañana por la radio que los familiares de los enclaustrados por propia voluntad -según la nota aclara- acudieron a las autoridades preocupadas por la salud de las embarazadas y por la ausencia de los niños a la escuela.

Las embarazadas en Cuba siguen un sistemático chequeo médico durante el periodo de gestación y los niños a partir de los cinco años asisten a los cursos escolares que comienzan el primer lunes de septiembre.

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