Wednesday, September 28, 2011

JORGE MÁS: VIVE EN LA MEMORIA

LLEGADO A MI BUZÓN:

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A Jorge Mas Canosa, en su natalicio

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Comparto con ustedes este texto en homenaje a Jorge Mas Canosa, quien habría cumplido 72 años el pasado 21 de septiembre.

Es cortesía de mi estimada Teresa Cruz.

A Jorge Mas Canosa, en su natalicio
Por Teresa Cruz

Estas insuficientes palabras no alcanzarán la dimensión del verbo vivo, ágil, entusiasta y certero de Jorge Mas Canosa. Conocemos muchos la vida y el impacto de Jorge en el diario bregar de nuestro largo exilio y de nuestra isla. Resentimos la brevedad de su trayecto físico entre nosotros pero vivimos día a día con la memoria de este hombre entrelazada a nuestra vida cotidiana.

Pero, ¿quién era -es- Jorge Mas Canosa? Difícil de definir, de fijar con claridad, exactitud y precisión la significación de la naturaleza de este hombre imposible de clasificar. Jorge era ese cubano que siendo lechero aprovechaba su contacto con los compatriotas -o no- que encontraba a su paso diario para hablarles de Cuba y de nuestra necesidad de libertad. Jorge era ese hombre que fue voluntariamente al destino incierto que acogía a quien se sumara a la brigada invasora, a ese grupo de hombres que emprendieron una gesta libertaria que contaba entre sus destinos la muerte.

Día a día me encuentro con mis compatriotas -sobre todo alrededor de su natalicio en septiembre 21- y al rato de la conversación siempre hay una referencia a este hombre cabal, singular, que en el lecho de muerte continuaba su gesta por la libertad de Cuba.

Pregúntense cómo sería la vida de muchos de nosotros si no se hubiera establecido un Plan Éxodo para reunir a cubanos en otros países con sus familiares en Estados Unidos, qué hubiera sido de los opositores en la isla si no hubieran podido contar desde hace mucho con ese micrófono y esa pantalla de libertad que son Radio Martí y TV Martí, proyectos de la FNCA, creación de Jorge. Nada de eso tendríamos. Radio Martí es y fue la libertad de la comunicación sin restricciones para nuestro pueblo.

La colina más poderosa del mundo en Washington lo recibió a menudo, conoció de sus pasos. Y no es que Jorge iniciara la lucha en el ámbito del cabildeo bipartidista pero si lo llevó a espacios inusitados y lo ejercía con disciplina y constancia.

En esas escalinatas cubanos de todas partes sostuvimos el Manto del Genocidio, recuento de las víctimas de la tiranía, mientras Jorge pronunciaba un alegato lúcido y pragmático al fundamentar la necesidad de mantener el embargo. Apoyemos o no esta idea sus palabras fueron más allá y he ahí su importancia: Jorge defendió el derecho de nuestra comunidad a su existencia política, a hacer valer sus opiniones y a no pedir disculpas por los éxitos alcanzados. En un foro muy hostil, la elocuencia y la razón, le denuncia clara y apasionada hizo que Jesse Jackson le escribiera una nota en medio de aquella alocución pidiéndole conversar, pues ignoraba muchas cosas que había oído en esa mañana histórica.

¿Cuántos han recibido el honor de ser Cónsul Honorario de la ciudad de Tel Aviv sin ser hebreo?

Fue precursor efectivo también al utilizar todos los medios plausibles para enfrentar la tiranía. Prueba al canto es su histórico debate con el personero de la tiranía Ricardo Alarcón de Quesada a quien claramente venció con la verdad, con la elocuencia y el conocimiento de nuestra realidad que no tenía el contrincante.

Su gestión no careció de polémica, aún entra los enemigos de la dictadura que lo llenaron de calificativos como autoritario; muchos de esos adversarios desfilaron ante su féretro en ese sepelio multitudinario en que el pueblo del exilio le rindió homenaje. La entereza y sabiduría con que enfrentó esas críticas avaló su condición de líder.

Definir su singularidad puede parecer retórica pero quién sino Jorge Más Canosa ofreció pagar el viaje de Reinaldo Arenas, que residía en esos días en Miami, a la manifestación en el Jacob Javits Center en New York en 1992 con la condición de que Reinaldo no lo supiera para no herirlo, en caso de que hubiera existido la posibilidad. Quién sino Jorge fue a auxiliar a Juanita Castro al solicitárselo ella misma en un momento de trágica necesidad. Así era ese cubano, ese ser humano. No hay espacio para mil cosas más.

Hace pocos años, en una reunión, en que alguien muy elocuente comenzó a hablar de Jorge y se perdió en las palabras, oí la voz del directivo de la FNCA Remberto Pérez dentro del grupo decir con emoción y tranquilidad: era un hombre chévere. Nunca se me hubiera ocurrido esa definición pero al momento comprendí que era una forma única e inmejorable, muy nuestra, de definir a ese cubano que tratamos de acompañar en su gesta y que era, en su diario vivir, un hombre muy chévere.

Chévere con sus compatriotas, con todos; recio y firme con los enemigos de la libertad de Cuba: un patriota, un líder.

1 comments:

  1. Estimada Sra. Angélica Mora, ¿a qué dirección le puedo escribir?

    Un saludo.

    Teresa

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