Saturday, September 17, 2011

EL REGIMEN CELEBRA EL MEDIO SIGLO DE LOS 'PROGRAMAS DE EDUCACIÓN' DE SU SISTEMA CARCELARIO

Su descripción de una política de prisiones de 'tratamiento humanista' contrasta con las sistemáticas denuncias de reos políticos y comunes.

El régimen, sistemáticamente denunciado por presos políticos, comunes y sus familiares por las "infrahumanas" condiciones de las cárceles, celebró este viernes los 50 años de los "programas de educación del sistema penitenciario cubano", informó la agencia estatal Prensa Latina (PL).

"La Revolución de 1959 en la Isla heredó del régimen precedente un sistema que torturó y ejecutó extrajudicialmente a cientos de jóvenes durante la dictadura de Fulgencio Batista, quien ascendió al poder en 1952 tras un golpe de Estado", dijo PL.

"A partir de entonces, las autoridades del archipiélago se propusieron terminar con el antiguo régimen carcelario y, para ello, renovaron el personal penitenciario y derogaron leyes y reglamentos obsoletos", añadió, sin mencionar las numerosas denuncias por torturas y ejecuciones tras juicios sumarios sin garantías que se han acumulado contra el régimen de los Castro en las últimas décadas.

De acuerdo con PL, "la aplicación de una política de tratamiento humanista y de respeto a la dignidad de las personas ha sido la línea medular de los métodos empleados (…) para intentar rectificar la conducta de quienes cumplen sanción penal".

"El reglamento vigente prohíbe el empleo de castigos corporales, tratos crueles, inhumanos o degradantes y la reducción de la alimentación, así como la aplicación de cadenas, grilletes o camisas de fuerza", agrega.

Resalta "la existencia de un importante sistema de atención médica", del que supuestamente disfrutan los reos.

La descripción es exactamente la contraria a la que hacen centenares de presos políticos y comunes, que han relatado golpizas, hacinamiento, falta de condiciones higiénicas, corrupción de los carceleros que trafican con los recursos de los centros penitenciarios, celdas de castigo, y la negación de la asistencia médica y religiosa como forma de represalia, entre otras violaciones de los derechos humanos.

Según PL, las autoridades establecen "criterios de clasificación (situación legal, sexo, edad, características personales, evaluación criminológica, niveles de peligrosidad, entre otros)".

Sin embargo, son numerosas las quejas de presos políticos ubicados en celdas junto a reos comunes peligrosos, que incluso son incitados por las autoridades para amenazar a los opositores.

La agencia estatal dice en su nota que, como parte de los programas educativos en las cárceles, "se destacan la incorporación voluntaria de los internos al trabajo remunerado y la organización de un subsistema educacional en los establecimientos y centros penitenciarios para la enseñanza general y técnica".

El Gobierno cubano no publica cifras sobre la población carcelaria. Además, no permite la entrada de organismos internacionales a las cárceles de la Isla desde hace casi dos décadas, pese a las reiteradas peticiones de entidades de la ONU y otras organizaciones.

Tras la represión de 2003, organizó una "visita guiada" con medios de prensa extranjeros por algunas prisiones seleccionadas de La Habana, pero no permitió contactos con los presos políticos.

La Habana formalizó una invitación al relator de la ONU contra la Tortura en febrero de 2009. Sin embargo, la visita nunca se llevó a cabo porque el régimen no fijó la fecha.

El actual relator, el argentino Juan Méndez, reiteró en marzo pasado la solicitud al Gobierno para que le permita visitar la cárceles del país.

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