Matar al mensajero. Esta frase, tan utilizada en el gremio periodístico, se utiliza en el sentido de acusar a una persona que da una mala noticia de ser el origen o la causa de los males que cuenta.
Cuenta la leyenda que en un antiguo y remoto país del oriente había un rey muy cruel y por lo tanto, injusto. Todo aquello que lo fastidiara lo destruía de inmediato. Así también cada vez que recibía un mensajero proveniente de los confines de su reino, si este le traía una mala noticia lo hacía matar de inmediato. De esta manera, confundiendo el mensaje con el mensajero y la realidad con la sombra de la misma, logró que nadie se atreviera a decirle lo que realmente pasaba…
Fue así que un buen día ni siquiera se enteró de que había dejado de ser rey, tal era el pánico que aún provocaba ese tipo de comentarios. Fue así también que cuando su pueblo lo condenó a muerte ni el verdugo se atrevió a comunicarle la sentencia. Por ese motivo, nadie sabe si tuvo tiempo de sorprenderse cuando su cabeza cayó sin anuncio previo.
Todo lo que ahora es leyenda alguna vez reflejó una realidad, y todo lo que alguna vez fue realidad, en otra oportunidad puede repetirse. La prensa cumple la función del mensajero contemporáneo.Como en la leyenda también el mensaje puede molestar.
La función de la prensa en algunos aspectos es similar a la de un faro que ilumina el escollo,
No hay democracia vigente sin respeto a la prensa libre.
Adaptado de: Artículo de Carlos Besanson
0 comments:
Post a Comment