
¿Cuál es más: resucitar a un muerto, o
matar a un gigante?”
“La respuesta está en la mano”, respondió
don Quijote: “más es resucitar a un muerto.”
Capítulo VIII
DON QUIJOTE DE LA MANCHA
Angélica Mora
Ontario, Canadá
Apuntes de una Periodista
En el extraño mundo de Hugo Chávez hay recodos oscuros que nadie puede iluminar ni explicar aunque se devane los sesos.
Me he encontrado con numerosos correos electrónicos donde se formulan numerosas preguntas sobre el Hombre de La Habana-Miraflores que no tienen respuesta:
¿Cómo es posible que Chávez ande "tan feliz y contento" luego de dos delicadas operaciones?
¿Puede haber sido que, si hubo operación en Cuba, no fue tan delicada como dicen?
¿Sería sólo una liposucción y lo del cáncer es un cuento?
¿Cómo pudo pronunciar un discurso de 45 minutos, cuando un convaleciente de una operación como la que dice que tuvo, debe hablar lo menos posible para no esforzarse y dejar que las heridas y los puntos de la operación cicatricen normalmente?
¿Cómo puede Chávez haber agitado la bandera en el balcón y haber apoyado el asta de la misma en su vientre recién operado?
Por lo que se está viendo a simple vista, la frotada de La Lámpara de (A) Ladino en la Habana ha hecho emerger un Genio fortificado que seguirá cumpliendo los deseos de los hermanos Castro.
Pero Venezuela, mejor que se las arregle como pueda, porque para ella no están hechos los deseos de la Lámpara Mágica cuyo perímetro virtual abarca solamente la isla de Cuba.
Estoy convencido que nos encontramos en presencia de una manobra política realmente incofesable de Hugo Chávez y de los hermanos Castro. Definitivamente, es muy difícil aceptar que una persona que se ha operado de cancer, pueda presentarse totalmente recuperado una semana después. El objetivo es claro: impactar emocionalnmente a sus seguidorres a objeto de fortalecer su debilitada imagen. Esa es la verdad. ¿Cómo pudo recuperar el peso de una manera tan rápida? Llego a creer que fue maquillado con la finalidad de parecer que estaba delicado de salud. Lo más grotesco es la utilización que hizo en su intervención de la religiosidad de los venezolanos para obtener beneficios políticos. El colmo fue atreverse a decir que su curación era un milagro. La pregunta que debe responder Hugo Chávez es una sola. ¿Dónde está el informe médico que una operación tan delicada exige? Lo menos que tendría que hacer es decirlle a los venezolanos el nombre del médico que lo operó. De no hacerlo, dejaría en claro que es un nuevo engaño a nuestro pueblo. Besos y abrazos, Fernando Ochoa Antich.
ReplyDeleteChe peluda, le diste.
ReplyDeleteSaludos desde la Patagonia