
Oswaldo Yañez
Periodista independiente
27, julio, 2011
El Camino del Pueblo pasa por Punto Cero pero no por el Roque y ese es un error tan craso que es difícil imaginar que se hizo involuntariamente, pero lejos de ser esta una mala noticia yo la considero inmejorable, pues ha puesto el foco de atención en una disidencia que según el gobierno estadounidense está vieja y no es activa, cuanto mejor estarían callados algunos.
Si bien es cierto que la oposición y la disidencia cubana están bajo la ola represiva más cruenta de la historia de la tiranía cubana, como prueban las últimas agresiones a las Damas de Blanco en el oriente de la Isla en las que se llegó a apuñalar a una de ellas, ello no constituye justificación alguna para que se dejara de lado al Doctor Óscar Elías Biscet, su grupo, sus simpatizantes y sus seguidores.
El documento ha sido rubricado por un número muy importante de particulares y de grupos y partidos opositores pero a mi modo de ver tiene varias lagunas tan importantes que le dan la razón al Doctor cuando lo considera peligrosamente tendencioso a la izquierda y que busca continuar con el marxismo-comunismo, trataré de explicarme.
Lo que clama al cielo por ausente, aunque creo que esa omisión ya se les hizo saber a los firmantes, es la aparente exclusión del exilio, esta ausencia es imperdonable por completo, ninguno de los redactores ni de los firmante debería olvidar que los expatriados son tan cubanos como nosotros, alguno incluso atesora más méritos que los que continuamos en la isla y gracias a ellos y a su cubanía la esperanza de liberar a la patria sigue viva.
Todos los cubanos independientemente de donde radiquen en la actualidad deberán ser tomados en consideración en esta propuesta y deberían tener completo derecho a alzar su voz y a votar en las ulteriores modificaciones del documento, a pesar de que pueda parecer algo obvio se debe asegurar que los exiliados podrán ejercer su derecho a voto en un futuro plebiscito, referéndum o consulta, es realmente vital aseverarlo expresamente.
Por otra parte los cimientos devienen en barro al considerar que la tiranía castrista va a tomar en cuenta el documento por muchas firmas que atesore, no se puede contar con que el generalato verde olivo vaya a aflojar su sangrienta garra sobre mis compatriotas si no hay una estrategia para que se vean obligados a aceptar que tendrán que negociar y todavía estamos lejos de ese punto.
Se echa de menos un calendario de acciones en todo el archipiélago, si los disímiles grupos están representados del Cabo de San Antonio a la Punta de Maisí, se podría establecer una estrategia que asegurara que las acciones de protesta se prolongaran en el tiempo y que fueran noticia a diario, para lo que resultaría fundamental que se coordinara una red de cobertura por parte de la prensa y bloguers independientes que garantizaran que ninguno quedaría sin cobertura, un reto que le viene como anillo al dedo a Yoani Snachez, por ejemplo...
Yo ya lo he comentado en varias ocasiones, si no vamos a ser capaces de crear un fuego lo bastante grande para que la tiranía arda en el, quizás seamos capaces de crear miles de pequeñas hogueras que hagan que los bomberos sean incapaces de apagarlas, ese podría ser un camino válido, pero como todo lo que escribo es solo mi humilde opinión.
Por otro lado el grupo de Biscet ya ha declarado que trabaja en otro documento que vendría a paliar las fallas reflejadas en la propuesta de Payá, nadie debería contemplar sus intenciones como lo que se viene planteando, un punto de desunión, no lo es en absoluto, sino más bien el esfuerzo definitivo de cohesión total, el máximo común múltiplo en aras de la ansiada unidad.
Yo me imagino fácilmente a Payá y a Biscet, sentados en una mesa cafecito mediante , departiendo amigablemente y plasmando su acuerdo por escrito, por una sencilla razón, ambos desean la libertad para todos los cubanos, es por ello que se plantean varias alternativas, todas con inmejorables perspectivas.
Creo que ambos candidatos al premio Nóbel de la Paz podrían demostrar su madurez para liderar a su pueblo demostrando que son capaces de entenderse, quien sabe si incluso decidan cohesionar las tres candidaturas en una sola aunando los esfuerzos de todos e incluyendo a las más meritorias para el mismo, las Damas de Blanco, sorpresas mayores nos da la vida...
Podría resultar que el Camino del Pueblo se complementara con el documento de el Roque, o viceversa, pero lo que creo que sería más incluyente aún sería, que en base a ambos documentos, viera a la luz la Declaración más unitaria realizada hasta la fecha y que apoyada dentro y fuera de nuestra patria por la gran mayoría de nuestros compatriotas y complementada por las debidas medidas de presión, significaría el punto final del castrismo y el comienzo de la nueva era democrática para Cuba.
Lo veo tan cerca que casi lo puedo tocar, es el momento de apelar, no solo a los firmantes del Camino del Pueblo, sino a los que probablemente rubriquen el documento de El Roque y al resto de cubanos a que se den la mano, limen diferencias y asperezas y suban juntos, por la escalera cincelada en la dura roca de la tiranía con la sangre de miles de nuestros compatriotas, el último peldaño que significará la Libertad de nuestra patria.
Que Dios les bendiga a todos, nos va a hacer falta.
Patria est communis omnium parens.
La patria es el padre común de todos.
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