No es fácil escribir una reseña de Reina Luisa Tamayo Danger. Son tantas y tantas cosas las que se pueden escribir sobre esta admirable Dama de Blanco, que podríamos estar meses recopilando información y aún así, se quedarían muchas cosas sin contar.
Recuerdo las primeras veces que hablé con Reina, allá por Mayo de 2010. La llamaba los domingos y cuando colgaba el teléfono siempre lo hacía con el corazón encogido al escuchar sus palabras desgarradas reclamando la libertad que le negaron a su hijo y denunciando la represión continuada a la que se ha visto sometida durante demasiado tiempo.
Reina Luisa Tamayo se ha convertido en el símbolo de lo que representa la lucha sin descanso contra los asesinos de su hijo. Una lucha diaria y que permanentemente ha sido brutalmente reprimida. A Reina Luisa Tamayo la han sitiado en su casa las turbas criminales castristas. Han querido apagar sus gritos de libertad metiéndole un trapo empapado con gasolina en la boca. La policía uniformada de la dictadura militar cubana la ha desnudado en plena calle. Ha sido víctima de agresiones, de detenciones, de amenazas de asesinato. Un policía llegó a decirle “te vamos a matar y no se va a enterar nadie”. Nada de ello ha podido con el coraje de Reina ni de su familia. Reina Luisa nunca ha dado un paso atrás frente a los asesinos de su hijo.
La prensa internacional tan solo se dignó a ir un par de domingos a la pequeña localidad de Banes, para ser testigos de cómo un régimen criminal viola el derecho de una madre a visitar la tumba de su hijo. Fueron justo los dos únicos domingos en los que Reina pudo asistir a misa y al cementerio sin que la policía la reprimiera.
En todos estos meses, ha habido una organización que nos ha permitido saber de la inmensa represión a la que han sometido a Reina Luisa. Si no hubiera sido por la incansable e impagable labor de Exilio Unido Ya y en concreto de Mercedes Perdigón, no nos hubiéramos enterado las continuas tropelías que el régimen castrista ha sometido a la familia de Orlando Zapata Tamayo. Son decenas las grabaciones con la voz de Reina Luisa denunciando que se encontraba sitiada por las turbas mugrientas. Denunciando que no podía salir de su casa e incluso que la policía se llevó detenida a su nietita de 12 años.
Ahora todo eso se acabó. A partir de ahora Reina Luisa Tamayo, rodeada de su familia vivirá en Miami, gozando de la libertad que los hermanos Castro están hurtando al pueblo cubano desde hace ya demaiados años.
Bienvenida a la Libertad madre coraje, bienvenida querida Reina Luisa.

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