Pablo Pacheco Avila
El futuro es impredecible y el día a día lo demuestra. Hace apenas unos meses mi vida se consumía en una celda de la prisión de Canaletas en la provincia de Ciego de Ávila. En otros rincones de la tierra, miles de personas rezaban, sufrían y exigían a la dictadura de La Habana la liberación de todos los presos políticos y de conciencia en Cuba. Nunca imaginé que podría agradecer en persona y compartir momentos inolvidables con un nutrido grupo de activistas de Amnistía Internacional en el Reino Unido.
En el aeropuerto Londinense de Gatwick, me esperaba Robín Guittard. , un joven francés de un carisma increíble y con un dominio del español impresionante. Después de cenar, me fui a la cama lleno de curiosidad por mi agenda. Fui hospedado en un hotel de mucho movimiento juvenil, al parecer estudiantes de otras naciones pues hablaban en grupos diversos idiomas y esto hizo más amena mi estancia.
Al día siguiente, coincidimos cinco defensores de los derechos humanos de cuatro continentes, nos invitaron para el lanzamiento del informe anual de Amnistía Internacional y por el 50 aniversario de su fundación, fuimos recibidos por el Secretario General de Amnistía Internacional Salil Shetty.
A medida que las horas fueron pasando, las entrevistas con la prensa arreciaban. Para mí lo más importante fue explicar que en Cuba no ha cambiado nada, absolutamente nada con la liberación de más de 50 presos políticos y de conciencia. El régimen ha tratado de limpiar su deteriorada imagen y carece de voluntad para una transición pacífica. En cada diálogo con los periodistas les expliqué seguir de cerca los acontecimientos en La Isla pues los disidentes cubanos son muy vulnerables a la represión de la dictadura.
También enfaticé que en Cuba desde hace más de 50 años existe una dictadura que sojuzga a nuestro pueblo, violando y cercenando los derechos inalienables de todos los cubanos. Por desgracia, la izquierda internacional ha vivido un romanticismo con la dictadura de Fidel Castro y el precio más elevado por ese enamoramiento lo hemos pagado los cubanos con muertes, prisiones, destierros y la ruina de nuestra nación. Por suerte, muchos han comprendido el daño a que nos han expuesto.
En su informe de 2011, Amnistía Internacional fustiga a los países violadores de los derechos humanos y no tiene una vara selectiva, pues a mi parecer es más crítica contra muchas democracias occidentales que contra algunas dictaduras. Es cierto que los gobiernos democráticos permiten a organismos internacionales visitas periódicas a sus países para observar la situación sobre el terreno mientras que las dictaduras impiden estas actividades.
En el caso de Cuba, Amnistía Internacional manifiesta que no tienen cómo verificar a través de otras ONG internacionales la situación en las cárceles. En un momento del diálogo les comente que la situación en las cárceles cubanas es insostenible y delicada, posiblemente el país en nuestra área de mayor índice de suicidios en las prisiones por la falta de esperanza. Por último, les señale que deben reflejar en cada informe que el gobierno cubano no permite a observadores internacionales visitar las cárceles. Ni el país. Cuba es una de las naciones en la que Amnistía Internacional no tiene sede y es por falta de voluntad del régimen cubano.
Después de un debate sobre diversos temas, salimos a cenar. En la comida charlamos sobre sus campañas a favor de la liberación de los presos políticos y de conciencia cubanos y yo hablé sobre mis vivencias en cautiverio.
El viernes en la mañana logré contactar con Catalina Cortes de la fundación The Rory Peck Training Fund. Esta institución ha estado siempre comprometida con la situación de los periodistas encarcelados y sus familias. Para ellos es sumamente importante ver de cerca nuestras necesidades y el estado de vulnerabilidad en que nos encontramos. Fue un encuentro fructífero y lleno de esperanzas. El tema fundamental fue un colega en Cuba que necesita recuperar la vista, pues se le deterioró con los casi 8 años de cautiverio, ellos quieren ayudar y yo también. Ahora falta la voluntad del régimen cubano y espero lo traten como un gesto humanitario y no como una campaña propagandística.
En la tarde del viernes almorcé con Sue Bingham, Carolina Román, Gerardo Ducos y otros activistas de Amnistía. Sue, una mujer de carácter jovial y muy comprometido es su trabajo por los derechos humanos. Me impresionó por su gentileza, amabilidad, cordialidad, su compromiso y sus conocimientos sobre mi patria.
Terminado el almuerzo fuimos al encuentro con personas que desde el arresto del grupo de los 75 levantaron su voz e hicieron de todo por nuestra liberación. No podía creer que estaba en la sede de Amnistía Internacional del Reino Unido.
En este lugar se fraguaron campañas por mi liberación, conocí de cerca a seres humanos que no descansaron hasta verme libre y ahora hacen lo mismo con otros presos de conciencia en el mundo. Su labor no termina mientras exista una injusticia. Este encuentro es de lo mejor que me ha ocurrido en la vida, reí, lloré disfruté cada momento con la intensidad merecida.
Dialogar con Kate Allen, directora de AIUK (Amnistía Reino Unido), Ruth Dawson, del equipo de individuales a riesgo, Shane Enright (Director de la campaña para los sindicatos) y otras personas, además de increíble fue inolvidable.
Lejos estaba de imaginar que lo más emocionante aun no había llegado. Sue había preparado todo con absoluta precisión y tocó mi fibra más sensible como ser humano. El poder de la solidaridad humana es impresionante. Rompe muros de silencio, destroza cadenas de opresión, traspasa los barrotes de la intolerancia y cala en la conciencia de los humanos, incluso de los verdugos. En la próxima crónica les contaré


ESTIMADOS AMIGOS (MUJERSTYLE.COM):
ReplyDeleteSolicito la restauracion facial de la mujer irani Amenah que por un ácido nocivo su rostro esta desfigurado.
Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.