Tuesday, May 10, 2011

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

raul-castro

Angélica Mora

Nueva York

Apuntes de una Periodista

Es la acusación de un muerto, cuya voz sale de la tumba donde lo enterraron apresuradamente para tapar el crimen, quien denuncia "'fui fuertemente golpeado'.
Su palabra, contra la declaración oficial del gobierno de Cuba que murió de puro enfermo que estaba.
¿Y los golpes?

¿A quien le cree Ud?

La acusación, de haber sido duramente golpeado, la hizo la propia víctima, Juan Wilfredo Soto García, fallecido el pasado 8 de mayo en el Hospital Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, al pastor bautista Mario Félix Lleonart.
El religioso dijo haber hablado con el opositor cuando éste abandonaba el hospital, prematuramente, luego de haber ingresado enfermo, exacerbados sus males por una paliza recibida por parte de la policía, que trató de hacerlo salir del parque en Santa Clara donde se encontraba.

Explica: "Cuando (Soto Garcia) me ve, detiene la marcha del bici-taxi y se acerca muy agitado y me dice, evidentemente adolorido, que había sido víctima hacía dos minutos de una golpiza muy fuerte en el parque de Santa Clara... que unos policías lo habían golpeado y que sobre todo le dolía mucho la espalda, porque lo habían golpeado con lo que nosotros llamamos 'tonfas', que son una especie de bastones que tiene la policía".

El opositor fue dado de alta ese mismo día, según fuentes de la disidencia. Pero, volvió a ingresar al hospital Arnaldo Milián Castro el 6 de mayo, esa vez en terapia intensiva, para morir dos días después.

Asistentes al funeral relataron por su parte al religioso lo ocurrido en el parque:
" Un policía le dice a Juan Wilfredo que tiene que marcharse del lugar donde estaba... y Juan Wilfredo se niega. Dice 'yo soy un hombre libre, este es un lugar público, yo no tengo que moverme de aquí'. Cuando él da esta respuesta, el policía llama a otro y lo comienzan a golpear...".
Era un hombre "opuesto a la violencia", asegura Lleonart y los opositores que lo conocían.

No se sabía que para la policía es un delito estar en un parque. Quizás fue porque Soto García era un conocido disidente.

Pero hoy el gobierno lo difama y dice que no era opositor sino "un delincuente común" y trata de hacer caer sobre él las mismas difamaciones que tuvo contra el Mártir Orlando Zapata Tamayo, quien murió luego de una huelga de hambre, torturado al ser privado de agua por sus carceleros.

Los paralelos de la violencia ejercida contra estos opositores son innegables, aunque Zapata entregó su vida por los presos políticos, en un gesto que lo convirtió en Mártir.
Por su parte, Juan Wilfredo Soto Garcia muere por tratar de esgrimir derechos de hombre libre, que le son arrebatados por el Régimen castrista.

Esta muerte era una muerte anunciada:

El mayor culpable de esta nueva víctima es el gobierno cubano, especialmente Raúl Castro quien promovió la violencia contra los disidentes en su discurso al VI Congreso del Partido, cuando dijo:

"Lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender a su Revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos".

Por eso, lo único tangible que ha tenido hasta ahora el malogrado Congreso es cobrar la primera víctima de las palabras del Raúl Castro.

2 comments:

  1. Independientemente de denunciar este brutal suceso hay que seguir luchando por el cese de las golpizas y maltratos a todos aquellos que por disentir y defender sus derechos puedan ser arrestados o lamentablemente muertos .Quieren justificar lo injustificable y acusar a este senor de delincuente y si asi fuera no tenia derecho a disentir .

    ReplyDelete
  2. Anonymous
    Por supuesto que hay que seguir denunciando....

    ReplyDelete