El negocio redondo del “Apocalipsis”
LA PATILLA
No dejes que la ciencia te estropee un buen negocio. Eso es lo que han debido pensar un buen número de compañías estadounidenses que, aprovechando la fiebre por la profecía Maya que sitúa la desaparición del hombre justo antes de la navidad del año que viene, se han lanzado a la caza del cliente temeroso y dispuesto a vaciar la cartera para lograr su salvación. Y, según parece, no hay mejor y más convincente herramienta de marketing que el miedo a que una catástrofe de proporciones bíblicas acabe con nuestra feliz existencia.
Bebidas, relojes de lujo, peluches que dan abrazos e incluso bunkers son algunos de los productos que han aprovechado la cercanía del presunto día del juicio final para disparar sus ventas. Y es que, si un simple rumor aparecido en internet consiguió que el 20% de los romanos no acudiera al trabajo el pasado miércoles 11 de mayo por temor a que un devastador terremoto acabase de un plumazo con la ciudad eterna, ¿que podría conseguir la presunta llegada del Apocalipsis mundial?
De momento, la predicción del calendario Maya, unida al terremoto de Japón y la escalada de violencia en Oriente Medio, ha conseguido que la compañía Northwest Shelter Systems, especializada en la construcción de refugios, haya incrementado sus encargos hasta un 70% en lo que va de año. Desde enero, la empresa ya instalado 12 bunkers –con precios entre los 200.000 y los 20 millones de dólares–, una cifra muy por encima de su media de cuatro refugios al año. “Las ventas se han disparado hasta tal punto que tenemos problemas para terminarlas en plazo”, reconoce Kevin Thompson, propietario de Northwest Shelter Systems.
Pero, Northwest Shelter Systems no es la única empresa que se está haciendo de oro reviviendo el gusto de los estadounidenses por los refugios atómicos, heredado de los tiempos de la Guerra Fría. Undergroundbombshelter.com, una empresa on line especializada en refugios portátiles a prueba de bomba y radiación, ha visto como su cifra de negocios crecía un 400% en los últimos dos meses.
Peter Bianchi, consejero delegado de la compañía de bebidas Innovative Beverage, espera que muchas de estas familias que están construyendo un búnker doméstico lo llenen de Drank, un refresco no alcohólico elaborado a base de sustancias relajantes especialmente pensado para recibir la llegada del Juicio Final. Para Bianchi, “la gente está demasiado estresada con la llegada del fin del mundo” y por eso considera Drank la bebida ideal para esperar ese momento: “si tiene que llegar, mejor estar calmado que volverse loco”.
Para los que prefieren contar las horas hasta el Apocalipsis, la joyería californiana Melrose Jewelers ha lanzado al mercado una exclusiva edición especial de relojes de la marca Rolex bautizada como Se nos acaba el tiempo. Según la directora de la compañía, Kishan Agarwal, el lanzamiento ha sido un éxito y ya han vendido 25 unidades a un precio de 14.225 dólares cada una.
El profesor Alexander Riley, sociólogo de la Universidad estadounidense de Bucknell, afirma que “la mayoría de los empresarios no cree en la llegada del fin del mundo, pero la utilizan para que la gente compre sus productor diseñados para sobrevivir a cualquier catástrofe”. Riley asegura que estas compañías “se aprovechan de la irresponsabilidad de algunos medios de comunicación” para conseguir “que el afán de supervivencia impulse la compra”.
De hecho, en las últimas semanas la fiebre apocalíptica ha traspasado fronteras y ha llegado, entre otros países, a Rusia. Allí, el ingeniero Evgeny Ubiyk ha diseñado una estrambótica capsula forrada de aluminio capaz de sobrevivir terremotos, tormentas solares, tsunamis y otros cataclismos. Ubiyk afirma que su invento, de momento únicamente un prototipo, “es una proeza de la arquitectura fatalista” e insta a los gobiernos de todo el planeta a comprar miles de estas capsulas, que pueden hospedar hasta 4 personas durante 40 días, a razón de 80.000 dólares la unidad. Y en el caso de que no suceda nada en el 2012, el ingeniero ruso asegura que su creación puede ser fácilmente reconvertida en una saunas o un refrigerador industrial.
Pero, si con todos estos productos no se siente lo suficientemente protegido de cara al fin del mundo, la compañía de seguros 2012 Apocaypsis Insurance le ofrece protección total: por solo 10 dólares puede dejar de preocuparse por invasiones alienígenas, colisiones planetarias o el despertar de los zombies. Sin embargo, la póliza cuenta con una única condición: únicamente será válida si el Apocalipsis llega el 21 de diciembre de 2012. Bastaría con que un 1% de población estadounidense, 3,5 millones de personas, contrate el seguro para que la empresa disfrute de 35 millones de dólares el 22 de diciembre de 2012. Un negocio redondo.(ESTE EL EL TIPO DE NOTICIA QUE NO HAY QUE DESTACAR... )
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