Saturday, March 5, 2011

LOS COMPAÑEROS

hitlercastro

Yosvani Anzardo Hernández

5 de marzo de 2011

Holguín, Cuba – www.PayoLibre.com – La formación de un compañero es una tarea ardua que requiere mucho tiempo de entrenamiento y que comienza a los tres años de edad en el programa “Educa a tú hijo”.

Una de las primeras tareas que se le asigna a un niño en “formación” es que tome una libreta y anote en ella el nombre de los compañeros que se levantan de su pupitre sin permiso o se atreven a salir del aula. Y es ahí donde comienza el horrible temor a figurar en una lista.

Una vez al mes y durante muchos años, los compañeros en formación se reúnen para evaluar su comportamiento durante el período. En esa reunión unos deben señalar a los otros los errores cometidos y también defenderse demostrando que los supuestamente mejores no lo son porque cometieron errores que sólo él conoce.

Para el niño y el adolescente es muy importante el grupo y sus opiniones. Ser elegido uno de los mejores es por tanto algo vital, pero esto nunca sucede si eres sólo el que más sabe. En verdad, tienes que ser integral, y eso se logra asistiendo a cada actividad de preparación política e ideológica. Así es hoy.

Mauricio comenzó su preparación como todos, a los tres años de edad. Por su carácter intranquilo fue elegido por la maestra como responsable de disciplina, y por ello debía anotar en una libreta los nombres de los infractores, y esa lista esgrimida una vez al mes en los temidos análisis de grupo. Claro que como Mauricio tiene amigos y amigas en el aula, de vez en vez olvida escribir el nombre de algún infractor, y en el temido análisis, devenido en batalla de todos contra todos, los más castigados sacan sus propias listas y recuerdan lo que Mauricio olvidó.

Mauricio ha sido elegido el mejor estudiante varias veces de forma consecutiva. Desde el punto de vista docente es un estudiante mediocre, pero participa en todas las actividades políticas organizadas por la escuela, por tal razón, Mauricio es integral. Es el mejor.

Mauricio creció creyendo que la patria sin el apellido socialista no existe. Con la práctica aprendió que “El primer deber de un estudiante es estudiar” es sólo una consigna; que de Martí todo lo que debe leer es lo que otros han dicho de él, nunca sus obras completas; que la historia de Cuba es fea y poco inspiradora; que revolucionario es quien defiende al gobierno; que el fraude todos dicen que no es bueno, pero te da prestigio contar en público tus habilidades al hacerlo; y que en Cuba todo no marcha bien, pero en el resto del mundo es peor.

Cuando Mauricio intentó ingresar en la universidad se dio cuenta de que su base de conocimientos era pobre, fue un choque tan fuerte que hasta llegó a pensar en el suicidio. El mundo parecía acabársele, no obstante con un poco de ayuda logró superarlo. Hoy es Mauricio un trabajador que asiste a todos los trabajos voluntarios y en ellos se divierte, cumple con el pago del sindicato, las MTT, el día de haber y el aporte para los monumentos; por todo ello es idóneo en su puesto aunque trabaja bien poco.

De pronto las cosas se están poniendo extrañas; hay gente que asegura que es él uno de los obreros más improductivos de la empresa. Mauricio no comprende; le enseñaron a ser irresponsable como condición para ser el mejor, a no estudiar cuando era estudiante y no trabajar si es trabajador, a no tener principios al delatar a sus compañeros, sus sentimientos morales y amor por la patria dependen del gobierno y su identidad es tan incierta que está dispuesto a hablar como venezolano si le dan una misión o como español si encuentra a su abuelo.

Costó toda una vida su preparación como compañero y ahora Mauricio es declarado “disponible” en su trabajo porque es improductivo.

Según mi abuela, hay palos que dan gusto y gustos que merecen palos. Tal vez Mauricio no sea un buen trabajador, ni buena persona sea, pero eso sí, es un buen compañero.

0 comments:

Post a Comment