Sunday, March 27, 2011

EN IGUALDAD DE CONDICIONES

Opinión/ Linchamiento mediático

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Cubamatinal/ Mientras ante nuestros ojos discurren trágicos acontecimientos en el ámbito internacional que nos asombran por la insólita posición que el gobierno cubano adopta ante algunos de ellos, como es el caso de acusar a la ONU y no al sanguinario Gadafi de genocidio, es sin embargo otro acontecimiento nacional el que mueve hoy esta Consulta.

Por Wilfredo Vallín Almeida

La Habana, 24 de marzo/ PD/ Me refiero a uno de los programas de la serie Las Razones de Cuba, pasado por la televisión cubana muy recientemente. En el programa en cuestión se muestra al señor Dagoberto Valdés, conocida figura de la intelectualidad pinareña y nacional desde ya hace bastante tiempo, aunque las tomas vistas -y donde él aparece- son de alrededor del año 2000 pero que, para los no conocedores, pudieran parecer recientes.

El señor Valdés, de forma abierta, descarnada y pública, es acusado en ese documental de contrarrevolucionario, de relacionarse con extranjeros que persiguen fines desestabilizadores y nocivos a los intereses nacionales, etc.

Todos los que nacimos o siempre hemos vivido en Cuba desde 1959 sabemos lo que significa para una persona recibir ese calificativo en los medios oficiales de comunicación masiva.

Esto ha provocado las más disímiles opiniones y puntos de vista entre la población, donde hay poquísimas personas con toda la información real sobre este caso, un poco más de personas con alguna información y muchas sospechas, y una parte mayoritaria de esa población que no sabe absolutamente nada sobre lo que ocurre con este ciudadano.

No podemos estar en lo más mínimo de acuerdo con la forma en que se ha manejado este oscuro asunto. Desde nuestro punto de vista, siempre conforme al derecho nacional:

  • Si las autoridades tienen pruebas suficientes de que alguien ha cometido un delito de cualquier naturaleza, el comisor debe ser presentado a los tribunales competentes.
  • Se presume inocente a todo acusado mientras no se dicte fallo condenatorio contra él.
  • En el debido proceso estarán presentes todas las garantías procesales para el acusado.
  • El acusado tiene derecho a manifestar cuanto tenga por conveniente en interés de su defensa y para la explicación de los hechos.

Hasta donde sabemos, nada de esto ha sido aplicado en el caso del señor Dagoberto Valdés y lo que ha tenido lugar es una acusación extrajudicial pública…por parte de quienes deben conocer y respetar lo anterior más que todos nosotros.

Aquí cabe recordar a quienes corresponda que, al menos teóricamente, la declaración de culpabilidad la hacen en Cuba los tribunales, o sea, el Poder Judicial…y no ninguno de los otros poderes del Estado.

Pero si quisiéramos aceptar las cosas tales y como han ocurrido (que no lo aceptamos) y mantenernos en esta acusación sin basamento legal alguno y que solo se mueve en el plano de la desacreditación personal, entonces cabría una pregunta insoslayable: ¿Permitirían los que acusan al señor Valdés en los medios públicos, que este respondiera en esos mismos medios públicos a la acusación que se le hace? ¿Le darían acceso a participar en una mesa redonda para explicarse o defenderse?

Ante semejante acusación el acusado debería tener derecho a la defensa en igualdad de condiciones. Lo contrario sería dejarlo en la indefensión absoluta de los llevados ante la Inquisición en la Edad Media y que la equidad del derecho internacional contemporáneo reprueba con toda fuerza.

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