Thursday, December 16, 2010

NUEVA BOFETADA A LA SENSATEZ

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José Alberto Alvarez Bravo.
Periodista en huelga de hambre desde el 8 de diciembre. Se niega a deponer su actitud hasta que el gobierno no ordene que levanten el cerco que hay alrededor de su vivienda

José Alberto Álvarez Bravo
Uno de los sellos distintivos del gobierno cubano es su inmensurable arrogancia, un lastre que le impide, en muchas ocasiones, actuar con un mínimo de sensatez. Esta sensible deficiencia reduce la ventaja otorgada por cincuenta y dos años de experiencia gubernativa, y un ejército de tanques pensantes que le permite vadear el sinfín de escollos en esta azarosa travesía.
A partir de la arbitraria conculcación de mi derecho ciudadano a recibir en mi domicilio a personas de mi círculo afectivo, -o a quien estime pertinente- me vi en la necesidad de tomar una medida extrema como reacción de rechazo al atropello; el primero de diciembre de 2010 comencé una huelga de hambre total.
Después de transcurridos los primeros diez días, comencé a recibir llamadas de hermanos de la diáspora cubana para pedirme el desistimiento, forzándome a invertir energías en defender mi posición. Comprendo su justificada y bien intencionada preocupación, pero me veo en la necesidad de exponer la inutilidad, -incluso la inconveniencia- de sus buenos consejos.
Es preciso tener presente que no fui yo quien inició este diferendo con quienes detentan, de manera omnímoda e inconsulta, el poder dictatorial en esta isla de todos. Por ende, no soy yo quien debe buscar su solución, sino quienes tienen toda la responsabilidad por su surgimiento.
Ordene el régimen castrista a sus esbirros el levantamiento inmediato, incondicional y definitivo del asedio a mi domicilio, y acto seguido retomo mi ritmo normal de vida.
Amo la vida, carezco de la más mínima vocación de mártir, el instinto de conservación me reclama alimentos todos los días, a toda hora, pero mi espíritu y mi concepto de la dignidad me sostienen. No me motiva la búsqueda de protagonismo, estoy habituado y feliz en mi oscura condición, pero mi derecho y obligación moral de defender mi honra es innegociable.
Varios cubanos que han tenido la delicadeza de llamarme desde el exilio me han preguntado cómo pueden ayudarme. No necesito nada material, solo apoyo y solidaridad.
En lugar de llamar para pedirme la modificación de mi actitud, exíjanle al régimen cejar en su arbitraria e injusta privación de mis más elementales derechos ciudadanos
Hoy habíamos amanecido confiados en que los señores devenidos en amos de Cuba levantarían el ominoso bloqueo a mi vivienda, pero la sensatez ha vuelto a recibir una nueva bofetada en pleno rostro.

Aprender es ir un poco más allá.

Por Alina Veranes Verdey
(esto es lo que te ofrezco, José Alberto, no tengo más)
Cuando se toma el camino definitivo hay que continuar hasta la victoria final, aunque para nosotros esté lleno de obstáculos.
Somos hombres y mujeres del pueblo que nos cansamos de vivir de rodillas, para alzar nuestras voces, hasta ver nuestra isla mancillada libre de cipayos.
Nos impiden continuar con nuestra Academia, nos tratan de pisotear, de humillar, nos maltratan, pero a nadie en el mundo se le niega la luz de la verdad, por lo tanto, nos asiste el derecho.
Por esa razón, tenemos un hermano hace catorce días en huelga de hambre y nuestra mayor medicina es la solidaridad. No cejamos en nuestro empeño, vamos a seguir dándole apoyo a nuestro hermano José Alberto, hasta las últimas consecuencias.
Para los testaferros, el mayor delito que hemos cometido es tratar de aprender, y aprender es ir un poco más allá de nuestras fronteras.
Un abrazo, José Alberto, de tu hermana Alina
14/10/2010 3:30 pm
“Con patria, pero sin amos”

3 comments:

  1. Y al parecer el mundo -todos los medios de comunicación- siguen haciendo oídos sordos a este terrible caso...

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  2. NADIE INFORMA!!!!! BARBARITO, SALVO UNOS POCOS BLOGS EN USA!!!!!!!!!!!

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  3. ¡¡¡Me duele el alma!!!
    Rabia, impotencia y dolor.

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