Nueva York
Apuntes de una Periodista
Apartándome de tanta noticia trágica o absurda de estos días, hoy deseo escribir sobre algo tan simple como el delantal, esa prenda de vestir que usan algunos artesanos, criados, camareros y los niños en algunas escuelas.
En Chile es una parte integral del ama de casa, que atada a la cintura, usan las mujeres de mi Patria para cubrir la parte delantera de la falda (o el pantalón) cuando realizan sus quehaceres domésticos.

Yo no puedo cocinar si no tengo uno puesto. Su uso para mí es atávico, incluso cuando estoy en el jardín o la huerta recogiendo tomates, porque así me enseñó mi madre y a ella su propia madre.
Las chilenas no osaríamos entrar a la cocina, a preparar un guiso, si no tuviéramos ese escudo de tela que protege de salpicaduras y manchas.
Por eso quizás, me emocioné cuando observé en las fotos del terremoto de febrero pasado -que destruyó varias provincia del sur de mi país- a las chilenas preparando comida al aire libre, con sus viviendas por el suelo debido al sismo, usando sus delantales.

Luego no pude dejar de admirarme al ver un video de un dueño de una farmacia en ruinas, caminado por entre los escombros y evaluando lo que había sobrevivido... para levantar su negocio de nuevo.
Iba seguido por su empleada, que diligentemente tomaba notas en un pedazo de papel, vestida con el delantal azúl o "guardapolvo" de los dependientes de este tipo de establecimiento.

Me conmoví frente a ese estoicismo y presencia de ánimo de mis compatriotas.
Por eso, cuando cocino -en su mayoría platos típicos sacados de recuerdos o libros de recetas de mi país- lo hago con mi delantal, por costumbre y como una manera de seguir sintiéndome chilena, a pesar de la distancia física que me separa de mi tierra.

Mi colección de delantales, aguarda en la puerta de mi cocina.
Querida Angélica, ojalá pudiéramos alejarnos siempre de las malas noticias detrás de un escudo protector tan nuestro, tan latino como el delantal.
ReplyDelete¡Qué bonitos minutos de recuerdos y suspiros en medio de una tragedia como la de tus coterráneos!.
Cuéntanos "de vez en cuando y de cuando en vez" como decimos algunos, cosas que nos saquen de este infierno creado por Chávez y sus compinches, comenzando por el barbudo.
Un gran abrazo y un beso.
Te queremos.
Inés de Cuevas (Venezuela)
Querida amiga:
ReplyDeleteJustamente estoy en el proceso de cambiar el contenido de los blogs debido a muchísimos pedidos como el tuyo.
"Apuntes" tendría esta clase de crónicas.
"Sucede Ahora" el acontecer internacional.
Y uno nuevo, "Puente Informativo", estaría dedicado a noticias de Cuba y Venezuela.
¿Qué te parece?