
Nueva York
Apuntes de una Periodista
Los venezolanos están desapareciendo por miles, no a través de una guerra con el enemigo, sino a manos de sus propios compatriotas que asesinan impunemente, sin ningún tipo de atajo por parte del Estado.
Me he apropiado del título de hoy del Editorial del diario El Nacional de Caracas, donde trabajé en el pasado como articulista.
"La Muerte Roja".
Dice el Nacional "El Gobierno ya no tiene ánimos siquiera para refutar las cifras que, extraoficialmente, indican que de enero a julio de 2010 se han cometido 2.177 homicidios en Caracas".
La Muerte Roja envuelve a Venezuela en su manto de sangre y no se necesita conflicto bélico con Colombia para ir mermando la población del país.
El año pasado la cifra llegó a los 15.000 homicidios. Es cosa de esperar algún tiempo y sólo quedarán los delincuentes y el gobierno, dueños y señores del país.
El escaso número de "agentes del orden" organizado hace algunos meses, le echa toda la culpa de la violencia a "Estados Unidos" del caos que vive la nación por órdenes emanadas del propio gobierno de Miraflores.
Sí, como se lee: Mis fuentes me indican desde Venezuela que el destacamento se llama "policía nacional anti imperialista", como si el hampa invadiera el país desde el imperio del norte y no desde los barrios y ciudades nidos de delincuentes, donde la violencia, el comercio y el consumo de drogas incentivan el crimen.
El hampa es dueña de Venezuela. Nada le pone atajo, porque un país dominado por el miedo es una nación sumisa que no tiene fuerzas para luchar contra nada más que no sea la sobrevivencia. A esto se le une la oscuridad con los apagones diarios y tenemos el terreno cedido completamente a los delincuentes para que se movilicen por todo el territorio nacional robando y matando a sus habitantes.
Los secuestros se han convertido en la industria del crimen con mayor crecimiento. Cientos de miles de venezolanos son víctimas de por lo menos un robo por año. La estafa deja a muchos ciudadanos de la tercera edad sin sus pensiones. Así como la violencia intrafamiliar destruye a las familias.
Sin contar a los heridos, víctimas de los crímenes, que son una carga importante para sus parientes y para el sistema de salud nacional.
Les daré sólo una muestra de la descomposición total del país, y no estoy hablando de los contenedores podridos:
Desapareció tragado por la desidia del gobierno. el Fondo de Pensiones de PDVSA que se formó con los aportes de los jubilados (25% de sus prestaciones sociales). Esos reales no eran de PDVSA, eran de los retirados. Ahora se queda otro enorme grupo sin sus ahorros.
Como si la desgracia no fuera bastante, se le unen hoy las enfermedades para acabar con los venezolanos.
El solo dengue ha contagiado a 3.741 personas en una semana.
Están bajo observación 14 estados cuyas cifras de la enfermedad se encuentran en alza. La Viceministra Miriam Morales, aseguró que se continúan aplicando campañas informativas y de prevención. Una vez más prometieron el Boletín Epidemiológico, que desde hace dos años no se publica regularmente.
Los venezolanos, frente a la desidia del gobierno, tienen un solo camino para comenzar a sacudir el yugo que les oprime. Salir, mediante los votos, del gobierno que ellos mismos eligieron hace 11 años.
Es tiempo de hacerlo ahora en septiembre, si quieren seguir existiendo.
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