
Foto de archivo: Disparos frente al Hotel Deauville durante el maleconazo de 1994.
Por Ana Margarita Perdigón Brito
CubaMatinal
La Habana, 5 de agosto, Yayabo Press
Desde la madrugada de este jueves 5 se observó un gran despliegue de agentes represivos en las inmediaciones del Malecón habanero, según informó a esta reportera el abogado agramontista René Gómez Manzano.
La fuente precisó que una gran concentración de esos gendarmes podía observarse en las cercanías de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos, cerca de la cual se encontraba parqueado hasta un carro jaula.
Varios conocidos disidentes que circulaban por los alrededores de esa sede diplomática fueron arrestados sin que se les diera explicación alguna por ese actuar policial.
Gómez Manzano comentó: “Al parecer, el régimen está temeroso de que se produzcan manifestaciones populares en un aniversario más del famoso Maleconazo, máxime ahora cuando el descontento de la ciudadanía ha crecido por el constante empeoramiento de la situación nacional”.
ACTUALIZACION
5 DE AGOSTO, DÍA DE LA REBELDÍA DE LOS CUBANOS CONTRA EL RÉGIMEN CASTRISTA
05-08-2010.
Redacción de Misceláneas de Cuba
(www.miscelaneasdecuba.net).- Hace 16 años, en una fecha como hoy 5 de agosto, miles de habaneros, en su mayoría jóvenes, se lanzaron a las calles de la capital pidiendo libertad y con gritos de abajo la dictadura y Cuba sí, Castro no. La protesta de los habaneros, la más grande ocurrida desde la llegada al poder de la tiranía de los Castro, fue reprimida por la policía del régimen auxiliada por turbas organizadas por la Seguridad del Estado.
A pesar de la represión, muchas calles de La Habana y el malecón fueron de los cubanos que gritaban consignas a favor de la libertad. Ese día quedará para siempre en nuestra historia como el Día de la rebeldía de los cubanos. Misceláneas de Cuba rinde homenaje a todos aquellos que salieron a las calles a desafiar la represión castrista reclamando los derechos que el régimen ha pisoteado por décadas.
Aini Martín Valero05-08-2010.
Agencia Libre Asociada, ALAS, Corresponsal de Misceláneas de Cuba
(www.miscelaneasdecuba.net).- Realmente no sé cómo he podido soportarlo sin volverme loca. Me tortura el recuerdo de los hechos de los que fui testigo hace alrededor ya de 16 años.
Confieso que a partir de ese momento dejé de ser quien era. Mis nervios estallaron, me convertí en una persona introvertida, nerviosa, sico-dependiente de fármacos para dormir y disimular, el verdadero estado depresivo por el que atravesaba.
Fui víctima de una gran inseguridad y desconfianza en el porvenir y la humanidad. Pero no podía hablar, no podía. Tenía sólo 22 años y tenia miedo a todo.
Seria el mes de agosto del 1994, pero parece que fue ayer. Cuando eso yo trabajaba en el puerto de La Habana, realizaba labores de pesadora en el muelle Sierra Maestra 3, donde ganaba un salario miserable.
La caseta habilitada para estos fines estaba a la entrada por la parte exterior y daba a la calle, en especifico otorgábamos la certificación oficial de la tarja y el tonelaje de los camiones que hacían la extracción de mercancías directamente para los almacenes de la economía interna.
Al lado de nosotros se ubicaba el muelle de Luz, por donde pasaba el público que tomaba la lanchita de Regla para trasladarse a ese carismático pueblo o acercarse a otras localidades como Guanabacoa y San Miguel del Padrón, evitándose por vía marítima tener que dar la vuelta por tierra a gran parte de Ciudad de La Habana para llegar a su destino.
En esta área también se ubicaban los puestos médicos, veterinarios y fitosanitarios de fronteras. A continuación el muro del malecón y una vez terminado este, el cuerpo de bomberos y otras unidades de la Policía Marítima y Guardafronteras.
La situación del país era difícil, tensa y agobiante. Aguantábamos a puro coraje, los que no teníamos a donde ir, o los que por cobardes no nos arriesgamos a tomar acciones violentas o riesgosas. Pasábamos 10 o 15 horas sin fluido eléctrico, no había petróleo, cuando llegabas a tu casa no había tampoco gas de la calle.
Esa mañana cuando al fin llegue al trabajo de forma angustiosa me llamó la atención el grupo de personas de diversas edades que se encontraban en el muro del malecón, unas de pie otras sentadas. Eso no era usual y mucho menos a esa temprana hora. Comenté con el compañero al cual yo relevaba y me respondió sin darle mucha importancia:
-Ah, sí, están ahí desde las 4 de la mañana mas o menos. Para mi que hay alguna concentración política, pero a nosotros el sindicato no nos ha dicho nada… o se querrán llevar otra lancha.
Todo sucedió muy rápido en solo minutos, los jóvenes allí concentrados fueron desalojados por la policía. El sueño de secuestrar otra lancha rumbo a los Estados Unidos fue truncado. Observe como fueron desplazados hasta la Puntilla, allí comezón la tragedia.
Los jóvenes gritaban desaforados Abajo Fidel, Muera el socialismo……todo se paralizó, el tráfico quedó estancado y las personas incredulazas desde sus balcones no podían creer lo que estaba sucediendo. Del barrio de Centro Habana se sumaron centenas de jóvenes decepcionados con el sistema. La marcha por el Malecón se hizo numerosa. En la protesta rompiendo los cristales del hotel Dauville.
Pasaron algunos minutos cuando comenzó a llegar las famosas brigadas de Respuesta Rápida, compuesta en aquel momento por la Brigada “Blas Roca Calderio”. A golpes sofocaron la protesta, a mi lado un joven que corría recibió un tiro en un pie, el solo observa junto a mí. Nunca supimos quien disparó.
Hoy a 16 años del Maleconazo, cuando recuerdo esta fecha se me eriza la piel. Nunca había visto tanta violencia, nunca había experimentado tanto miedo.
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