
Juan Carlos Chavez
La petición hecha al congreso de Estados Unidos por líderes de la disidencia interna en Cuba a favor del levantamiento de las restricciones a los viajes e intercambios comerciales dividió a un sector de exiliados en el sur de la Florida y opositores en la isla.
El texto, dado a conocer esta semana, indica que un giro en la política exterior estadounidense aceleraría una transición y sensibilizaría a la opinión pública sobre la necesidad de cambios.
"Hay una serie de personajes en Miami que ayudarían enormemente si se callaran la boca porque no nos ayudan'', dijo el viernes a El Nuevo Herald el disidente y economista Oscar Espinoza Chepe, residente en la isla.
La discusión sobre la democratización de Cuba avivó el debate de ideas entre la comentarista radial Ninoska Pérez-Castellón, integrante de la junta directiva del Consejo por la Libertad de Cuba, y el activista Guillermo Fariñas. Sucedió en la tarde del viernes en un segmento del programa Ninoska a las 3, de Radio Mambí (WAQI-710 AM).
"Es una burda manipulación utilizar a la disidencia dentro de Cuba para apoyar dos medidas que van a beneficiar al régimen. Es inconcebible que sean las víctimas pidiendo que se beneficien los victimarios'', aseguró Pérez-Castellón, refiriéndose al hecho.
Lamentó que figuras de la oposición interna como Fariñas apoyen una carta con ideas que, según explicó, carecen de fundamentos y son inconcebibles en la búsqueda de un proceso de democratización participativa.
"No fue una polémica pero, te lo juro, me dio dolor y pena escuchar los argumentos de Fariñas. Me dio tristeza que una lucha quede reducida a eso'', afirmó Pérez Castellón.
Fariñas dijo a El Nuevo Herald que mientras esté consciente y lúcido "tiene derecho a apoyar iniciativas que podrían acabar con el régimen de los hermanos Castro''.
El psicólogo y periodista independiente de 48 años permanece internado desde el 11 de marzo en el hospital Arnaldo Milián Castro, de la ciudad de Santa Clara. Comenzó su huelga el 24 de febrero para exigir la libertad de una veintena de presos políticos enfermos.
"Debe haber un intercambio de ideas, aunque estas no sean iguales'', aseguró Fariñas. Y agregó:‘‘En la carta se dice que comprendemos que el gobierno cubano puede salir beneficiado económicamente. Pero en el largo plazo va a salir perjudicado porque el estadounidense va a dejar de ser el enemigo que ahora tratan de inculcar''.
En Miami, Orlando Gutiérrez, miembro del Directorio Democrático, criticó los argumentos que se mencionan en el texto.
"Mas allá de la controversia de quien firmó o no la carta, y con todo respeto a los que puedan haberla firmado, creo que se fundamenta en una serie de argumentos que son completamente erróneos y eso le resta validez''.
En ese sentido también se refirió el activista Pedro López, presidente del Partido Liberal Cubano en el exilio. Según él, los opositores no deben depender de la posibilidad de que Estados Unidos haga cambios en su política exterior.
"Como opositor respeto a muchas de las figuras firmantes de esta carta dirigida al Congreso, pero la realidad es que quien mantiene aislado al pueblo cubano es la tiranía que la oprime''.
Sin embargo, Espinoza Chepe consideró que la carta recoge las voces de un sector de la oposición interna de Cuba que estima que la vía más efectiva para producir un cambio es dejando a un lado las restricciones.
La petición afirma que "en el mundo de hoy todos los pueblos de la tierra se interrelacionan, aún cuando se traten de sus decisiones soberanas''.
Espinoza subrayó que no es hora de asumir posturas irreconciliables.
"Los que han entorpecido esto han ayudado con su extremismo a los sectores más intransigentes del gobierno cubano'', anotó Espinoza, un opositor con licencia extrapenal que fue condenado a 20 años de cárcel durante la Causa de los 75 en el 2003.
"Perdóneme la franqueza, pero ese extremismo hace una imagen de los cubanos en el exterior muy mala y nosotros lo que queremos es un proceso de reconciliación y de unión''.
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