
La Oposición Cubana no está en la Agenda del Canciller Vaticano
Carmen Muñoz - Madrid -ABC - EFE - España
Viernes, 18 de Junio de 2010
"En Compañía de sus Iguales" Cardenal Jaime Ortega Alamino, Canciller Vaticano Monseñor Mamberti y el Canciller de la Indignidad. La Oposición siempre Ausente...
Mamberti se reunió ayer con el canciller Bruno Rodríguez, en presencia del cardenal de La Habana. El «canciller» del Vaticano confió en que su visita oficial «fortalezca» el diálogo con el régimen castrista. Todo era optimismo después del primer cara a cara entre el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, y el «canciller» del Vaticano, arzobispo Dominique Mamberti, que ayer comenzó su visita oficial y pastoral de cinco días a la isla. Es el primer viaje de un alto cargo de la Santa Sede al país después de que el diálogo abierto en mayo entre la Iglesia católica y el régimen comunista comenzara a ofrecer «pequeños gestos»: la excarcelación de Ariel Sigler, en «deplorable» estado de salud, y el traslado de cárcel de otros doce prisioneros.
Entre la disidencia interna hay discrepancias sobre los resultados de esta visita y de las conversaciones. Pero tanto Mamberti como Rodríguez destacaron que el proceso de diálogo puede ocasionar buenas noticias en cuanto al trato a los disidentes y presos políticos. El secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados se congratuló de este proceso y de sus «resultados visibles», en una rueda de prensa posterior. «Nos felicitamos del diálogo en curso y espero que mi visita contribuya a reforzarlo», aseguró el arzobispo corso, experto en Iberoamérica y en deshacer «nudos gordianos». Al mismo tiempo, el ministro cubano destacó la comunicación «fluida, profunda y constructiva» que el régimen comunista mantiene con la jerarquía eclesiástica, y consideró que existen «todas las condiciones» para que sigan esos «fructíferos intercambios».
Es muy probable que Mamberti y Rodríguez abordaran la situación de los cerca de 200 presos políticos y de conciencia que hay en Cuba, una treintena de ellos con problemas graves de salud. «No sé en qué términos, pero es probable que este asunto se aborde en las reuniones de la visita, dado el papel de mediación de la Iglesia católica ante el Gobierno en favor de los presos políticos y sus familias», explicó a ABC el secretario adjunto de la Conferencia Episcopal cubana, monseñor José Félix Pérez.
Confirmado por Ortega
Sin embargo, en la agenda de Dominique Mamberti no figura un encuentro con los disidentes, según reconoció el portavoz de los obispos cubanos y el propio «canciller» en la rueda de prensa, aunque éste «no lo descartó», según Associated Press. Esa reunión ya la desechó el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, en una conversación con las Damas de Blanco en mayo. Según Berta Soler, una de las perseverantes familiares de los 75 presos políticos detenidos en la oleada represiva de 2003, Ortega no les pudo responder a su petición de entrevista con Mamberti porque «desconocía la agenda». La esposa del preso Ángel Moya Acosta consideró «más importante que Mamberti pueda interceder por la libertad de los prisioneros», que las reciba o acuda con ellas a misa a la parroquia de Santa Rita, como hacen cada domingo desde la Primavera Negra de 2003.
Esa iglesia del barrio de Miramar se halla a seis manzanas de donde se aloja el arzobispo Mamberti, remarcó el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez. Sobre una
hipotética reunión entre Mamberti y los opositores, el portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn) señaló que «la Iglesia prefiere hablar con los poderosos; ya no pretendo que reciba a los disidentes, sino a los familiares de los presos». Sánchez consideró la excarcelación de Sigler y los doce acercamientos de presos como una «decisión política unilateral» de un Gobierno acostumbrado a los «monólogos», por lo que no tiene muchas esperanzas en esta visita. La Iglesia católica cubana se ha convertido, según la opinión del ex preso político, «en un portavoz oficioso del régimen, tal vez en contra de su voluntad».
Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, se refirió a la «gestión» del cardenal Ortega, «preocupado por la libertad y salud de los presos», ante el Ejecutivo de Raúl Castro. Payá puntualizó que «no se trata de una mediación porque no existe diálogo entre el Gobierno y la oposición». Tampoco el premio Sajarov 2002 del Parlamento Europeo tiene muchas esperanzas en los resultados de este viaje oficial y pastoral. Payá recordó que la última vez que un alto cargo de la Santa Sede visitó la isla, el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, en 2008, «no nos atendió». «Si se abre la puerta, que nos avisen, ya sabemos que está cerrada», apuntó.
Después de reunirse con el canciller cubano y de una recepción con el cuerpo diplomático, el enviado de la Santa Sede inauguró la X Semana Social Católica, con una conferencia sobre Estado y laicidad. En esas jornadas se tratarán asuntos clave hoy en la isla, como el diálogo entre cubanos, la reconciliación, el espacio público de la Iglesia en el país o su crítica situación económica. El viaje de Mamberti incluye la conmemoración del 75 aniversario de las oscilantes relaciones entre Cuba y el Vaticano.
El canciller hizo el viaje turístico, pasa olímpicamente de la disidencia y apoya la gestión de su empresa (el dialogo en versión aquelarre)la iglesia.
ReplyDeleteEra de esperar, en estrategia no hay quien le gane a los hermanitos castro.
Mamberti se convierte ahora en una mamboleta del régimen castrista. Triste papel del Vaticano.
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