
Héctor Julio Cedeño Negrín
15 de junio de 2010
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Este domingo 13 de junio, en la Parroquia de Santa Rita de Casia, transcurrió sin novedad, sólo con el conocimiento de la liberación del Prisionero de Conciencia Ariel Sigler Amaya, con la salud seriamente quebrantada y el traslado hacia lugares más cercanos, a su residencia original, de otros seis prisioneros de la causa de los 75. Además la liberación de José Díaz Silva, opositor encarcelado hace un año y excarcelado sin hacerle juicio, aunque la petición fiscal era de un año de reclusión.
Me comentaba un amigo, que en marzo de 2003, en sólo 48 horas, allanaron sus moradas, apresaron y recluyeron en las mazmorras de la dictadura castrista, a 75 opositores, pero ahora para liberal a uno solo de ellos, gravemente enfermo por demás, demoraron más de un mes. Si demoran una cantidad de tiempo similar, para liberar a todos y cada uno de los que permanecen en prisión, tardarían 52 meses, ó sea, que habría que esperar 4 años y 4 meses para terminar la liberación de la totalidad, cuando ya debieran ser puestos en libertad inmediata.
Pero peor para los dictadores, porque todo ese tiempo gravará en contra de su dictadura, que en esa fecha ya habrá concluido y la patria estará florecida.
Asistieron 35 mujeres, según mi cuenta, tan bellas como siempre, todas, admiradas, queridas, antológicas, hacedoras de historias y de sueños. Hoy son tan admiradas por todos que todos quieren tener para sí, a las Damas de Blanco, tan codiciadas. Para mi tan obsesionado con las mujeres, no quisiera perderme un minuto lejos de ellas. Perdí el domingo pasado, por una gripe inoportuna y sólo la tos impertinente me hizo desistir de estar a su lado. Paréceme que perdí un día de gozo, junto a Dios y a las Damas de Cuba, están tan cerca del cielo que siento que puedo perder el paraíso, yo pecador, si me alejo de esas maravillosas mujeres.
Incluso desde el exilio se las disputan, pero no importa de que organizaciones son las más ó que organización aporta más Damas, debemos alentarlas todos y ayudarlas a crecer ¿porque no incitamos a las demás? Para que se integren y pasen de cien, todas sin colores de organizaciones, solo con el blanco de la pureza de nuestras féminas inmaculadas, todas, Damas de Blanco. ¿Porqué no, mil?
No comments:
Post a Comment