Sunday, May 30, 2010

“CRUZADA DE SOLIDARIDAD POR LA FAMILIA ZAPATA TAMAYO”

cruzada
Miriam García
Heriberto Leyva
Parece que fue ayer cuando el horrendo asesinato de Orlando Zapata Tamayo convulsionó al mundo en apenas horas, las lágrimas brotaban, las manos se crispaban, la impotencia y el dolor exaltaron los corazones de todos los que presentíamos ese triste desenlace, provocado por el régimen comunista de Cuba.

Ese 23 de febrero del 2010 está prohibido olvidarlo, como prohibido está olvidar todos los presos políticos y de conciencia que han muerto y continúan muriendo en las ergástulas comunistas.

Con su ofrenda de muerte por la patria, Orlando Zapata Tamayo unió a todos los cubanos de la oposición interna en Cuba y el exilio. El hizo pagar un alto costo político a una revolución muerta, pero que no se atreven a enterrar, quizás porque estos longevos asesinos, esperan que el buitre mayor, Cardenal Jaime Ortega y Alamino les realice el milagro de nuestro Señor Jesucristo y al igual que a Lázaro le diga: “Levántate y anda”. Pobres mentes enfermas de poder, eso solo lo pudo hacer nuestro guía espiritual, el hijo de Dios, que nació en el pesebre de Belén y no en un hospital materno cubano.

El dolor infinito sufrido por la madre de Tamayo, rebasó los límites del dolor, al verse sola con los verdugos de su hijo, recorriendo la Isla con su cadáver hasta llevarlo a su pueblo natal, para ofrecerle cristiana sepultura. Reina Luisa Tamayo tuvo que enfrentarse como una Mariana Grajales y una digna Dama de Blanco a la Seguridad del Estado cubano. El ilegÍtimo presidente Raúl Castro, había dado la orden de no entregarle el cuerpo inerte de su hijo, que aun mostraba las marcas a flor de piel por las golpizas recibidas.

Para esta humilde y sufrida familia Zapata Tamayo no ha dejado de llover, la tempestad no encuentra la calma. El funeral de su hijo no fue respetado por los órganos represivos de tan odiada dictadura. La crueldad, el ensañamiento, los golpes corporales, amenazas, prisiones domiciliarias e insultos no dejan de acompañar desde hace tres meses a esta digna familia, para así hacerles sentir el rigor de una encubierta dictadura.
Esto es una prueba más de como ese régimen impone el terror al pueblo y le viola los más elementales de sus derechos humanos, así se ha erigido esa mal llamada revolución sobre centenares de féretros y el dolor de sus familiares.

Ante todos estos hechos a través de los años, el Cardenal Jaime Ortega y Alamino se ha mantenido sordo, ciego y mudo, mientras comercializa con la sangre del pueblo cubano.

A la comunidad internacional que no se deje confundir con estos cantos de sirena que se vislumbran en la Habana por el binomio Raúl Castro y Cardenal Jaime Ortega y Alamino. Mientras astutamente el gobierno manipula un ardid para debilitar la oposición cubana y por otro lado chantajear las dignas Damas de Blanco, en Banes, provincia de Holguín no cesan los ataques y agresiones contra la familia Zapata Tamayo. Los arrestos, persecuciones se intensifican y la intervención de la Iglesia Católica nos sigue dejando un sabor amargo.

Quizá algo avizoraba el “Juan Bautista” de Santiago de Cuba, el arzobispo Pedro Maurice en el año 1985 en un encuentro eclesial cubano cuando dijo: “nos consideraban una iglesia de mártires y ahora algunos dicen que somos una iglesia de traidores.

Responsabilizamos a la Iglesia Católica en Cuba y al régimen comunista de los hermanos Castro por la vida de Reina Luisa Tamayo y su familia. ¡Basta de amenazas, basta de atropellos, basta de injusticias y maldad!. Nunca harán claudicar ni poner de rodillas a esta madre cubana y Dama de Blanco que se crece ante el terror impuesto por esa bestia represiva dirigida y orquestada por los asesinos de su hijo.

Ya han sido suficiente 51 años de faltarnos el respeto a los cubanos. Usted Raúl Castro y el verdugo de su hermano Fidel le han robado la dignidad al pueblo cubano. ¡Oh Dios, cuanta canallada acumulan estos hombres, que no han podido responderle al mundo¡ ¿por qué estaba preso Orlando Zapato Tamayo?

Reina Luisa no está sola, millones de hombres y mujeres marchamos con ella. Y uniendo nuestras voces hoy, mañana y siempre gritaremos: ¡Zapata vive, Zapata vive!

Miriam García Chávez
Ex presidenta del Independiente Colegio de
Pedagogos de Cuba
Exiliada Política en California

Heriberto Leyva
Social Demócrata
Exiliado Político en New Jersey

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