
Angélica Mora
Texas
Apuntes de una Periodista.
Ayer ví a hombre que me llamó la atención, en las afueras de un supermercado.
Mientras iba recogiendo carritos de las mercaderías y llevándolos a su lugar, iba mascullando algo.
Luego que los colocó, comenzó a gesticular con las manos, como si estuviera discutiendo con alguien algo muy importante. Actuando en esa forma entró al supermercado, donde seguramente trabajaba, empleado por la lástima que le debe tener el dueño del establecimiento.
Su locura era penosa y muchos que se le cruzaron, desviaban la vista.
Hoy recibí otro correo de una mujer que fue brillante, que ayudó hace unos pocos años en Cuba a su gente y compartió y luego integró la lucha de la disidencia interna.
Sus penas allí, y luego lo amargo del destierro, acabaron con su inteligencia y hoy divaga en un mundo lejos de nosotros, perdida en tratar de recuperar lo ido, la patria y sus derechos.
Tiene chispazos coherentes, pero luego vuelve a caer en sus escritos en los parajes alucinantes de su mente, con lagunas que cruzar y molinos que batallar.
La inteligencia del hombre, brillante como un diamante pulido, también se opaca por el sufrimiento.
No se que pudo haber alterado la mente del hombre del mercado, pero si sé que produjo los cambios en la de la cubana, arrancada de su patria, viviendo en el exilio, lejos de todo lo que siempre ha querido.
Muy cierto lo que dice.........
ReplyDeleteud sabe quien es no?
ReplyDeleteAngelica, muy atinado en tu decir que donde hay exilio hay locura al dejar lo querido. Yo no he salido todavia por ese temor a no poder resistir estar fuera de mi pais.
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