Angélica Mora
21 de noviembre de 2009
Apuntes de una Periodista
Nueva York – www.PayoLibre.com – El silencio es "sepulcral" en el Punto Cero en La Habana. No se ha visto al dictador en retiro desde hace tiempo y en los órganos de la prensa -toda oficial- no se menciona que se haya reunido con nadie.
Ni siquiera, el Primer Convaleciente de la República de Cuba se asomó para ver a los últimos visitantes, las estrellas de Hollywood, cuyas fotos con él habría levantado los ánimos y vuelto a asegurar a la izquierda mundial de que aún está vivo.
Para colmos, su discípulo venezolano volvió a sembrar dudas recientemente al decir que la momia "nunca morirá", lo que equivale tácitamente a pronunciar un réquiem, como ocurrió el año pasado con una de sus declaraciones sobre "la Inmortalidad del muerto".
¿Se habrá muerto realmente El Coma Andante? ¿Hasta cuando pueden mantenerlo enterrado en bolas de naftalina? El hedor, no se puede ocultar y el propio Diablo no acepta su llegada. (¡En Cuba circulan buenos chistes sobre este arribo y la reacción del Infierno!)
Las Reflexiones de... quien las escriba, no las lee nadie. Nadie las comenta. Sin embargo, el “hermano dictador” continúa empecinado en hacer creer que el Máximo Líder sigue vivo, levantándose de la cama, arrastrando por el pasillo sus zapatillas "made in USA" y sentándose frente a su laptop haciendo como que escribe.
La última columna (y ojalá así sea) del “Reflexionante”, “La Revolución Bolivariana y la Paz", es difusa y trata de negar que pueda haber un conflicto armado entre Colombia y Venezuela.
En la Reflexión hay un empeño en defender lo indefendible: La guerra con Colombia que ya tiene lista su hijo adoptivo. Además se contrapone a la columna del propio mandamás de Venezuela, titulada: “Si quieres la paz, prepárate para la guerra...”
La Reflexión está bastante mal escrita, desde el párrafo inicial. (El que le escribe las Reflexiones se debe haber ido de tragos). Por eso no castigaré a mis lectores reproduciendo aquí sus palabras. Sólo quiero resaltar lo que termina diciendo:
"¡Los miles de médicos, educadores y demás colaboradores cubanos que cumplen sus deberes internacionalistas en Venezuela estarán junto a ellos!".
En esto último sí tiene razón la columna. Hay miles de cubanos entrenados e instruidos a que actúen en Venezuela, para mantener a Chávez en el poder, cueste lo que cueste.
El régimen de La Habana no puede prescindir del Mecenas de Venezuela, porque si le falta el soporte económico de Miraflores el régimen -que hasta ahora siempre ha contado con el apoyo extranjero- se desplomaría completamente.
Asimismo, los gobiernos de las naciones satélites, como Bolivia y otros, irían a su vez cayendo uno a uno, como en un tablero de "dominó maracucho", en una tranca al que le han retirado la ficha que apuntala todo el juego.
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