Monday, September 21, 2009

LA VIDA SIGUE IGUAL

Angélica Mora
Texas
Apuntes de una Periodista


Payo Libre.com

He contado hasta tres, antes de meterme en este "arroz con mango" que fue El Concierto por la Paz en Cuba.

Innegablemente que hubo ganadores y perdedores.

No hay lugar a dudas que Juanes ganó tremendamente en publicidad, muchísimo más que si no se le hubiera prestado tanta atención a su iniciativa de hacer el concierto en La Habana.

Ganó el gobierno cubano, que usó la situación para proclamar y volver a recalcar a los cuatro vientos su vieja y efectiva cantaleta de "la intolerancia del exilio" y así, mantener alta la barrera del miedo y los resquemores que separan a los cubanos de adentro y fuera de que los gusanos van a regresar a devorarlo todo.

Ganó el exilio al haber dicho lo que piensa sobre los que van a Cuba, y se hacen cómplices del régimen al no denunciar la falta de libertad en la Isla.

Los grandes perdedores fueron los habitantes de Cuba, que escucharon canciones de protesta del cantante colombiano hechas para otras latitudes y otros conflictos en los cuales ellos no estuvieron mencionados ni siquiera en forma sublimal.

Y regresaron a sus hogares con t-shirts blancos, gentileza del régimen y los auspiciadores del concierto, para que se vieran bien uniformados -blancos como las palomas- como esas aves que descendieron al hombro de Fidel Castro, cuando éste bajó de la Sierra Maestra y pronunció su discurso en el polígono de entrenamiento de Columbia, por entonces el principal campamento militar de Cuba, el día 8 de enero de 1959.

Las camisetas blancas las podrán mostrar entre el resto de la población que no acudió al concierto, como un status más de que estuvieron allí, pese al exilio y al Imperio que quiso alborotarlo todo.

Se vieron bien, blancos como palomas, con la camiseta en los videos y fotos, único regalo que recibieron en toda la maratón de discusiones, agites y pasiones a favor y en contra de Juanes. Artista que no puede estar más de feliz con la propaganda gratis que se le hizo a su favor, ganancia que irá a gastar a Miami, donde reside, porque a Colombia, ¡ni de vaina!
¿Y en Cuba?
Como cantaba Sandro y otros. En Cuba, después de todo, LA VIDA SIGUE IGUAL.

Las camisetas blancas las podrán mostrar entre el resto de la población que no acudió al concierto, como un status más de que estuvieron allí, pese al exilio y al Imperio que quiso alborotarlo todo.

Se vieron bien, blancos como palomas, con la camiseta en los videos y fotos, único regalo que recibieron en todo el maratón de discusiones, agites y pasiones a favor y en contra de Juanes. Artista que no puede estar más de feliz con la propaganda gratis que se le hizo a su favor, ganancia que irá a gastar a Miami, donde reside, porque a Colombia, ¡ni de vaina!

¿Y en Cuba?

Como cantaba Sandro y otros. En Cuba, después de todo, LA VIDA SIGUE IGUAL.

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