VENEZUELA ESPERA. QUEDA POCO
TIEMPO.
Por: Inés de Cuevas
Me pregunto: - ¿Al final de la marcha ...qué?
LA CALLE SIN RETORNO, DEBERÍA SER LA CONSIGNA. Es lo que he venido pensando en estas angustiosas horas, ante el llamado a conversación del Ministro de Interior e Injusticia con los responsables (organizadores) de dos grupos de choque bien identificados, donde –supuestamente- habrá reglas que favorezcan a los aliados del tirano (como siempre) arrinconando a la oposición en unas pocas cuadras, cercadas de ballenas, rinocerontes, bombas, armas largas y cortas, tanques, tanquetas, brigadas de uniformados, encapuchados rojos con bates, piedras y botellas…
Surge en el subconsciente la imagen y las palabras de mi buen y querido amigo Robert Alonso, en enero de 2009, alimentadas, quizás, por La Fundación Interamericana por la democracia en su Manifiesto de La Liberación: “… la sublevación cívica, activa, generalizada y sostenida…” y no para de preocuparme que las personas asistan como siempre, y una vez concluida la actividad cada quien tome su camino de vuelta a casa sin saber qué pasará mañana... ¿Dormir? para el lunes o quien sabe cuando retomar la lucha mientras el enemigo, armado, no duerme y continúa robándonos terreno en ejecución de Leyes, limitación de libertades y dominio de poder sobre los que no nos atrevemos a decirle ¡BASTA! con nuestra posición de verdaderos demócratas, plantados en las calzadas que es donde debemos estar.
NI con marchas, NI con elecciones, NI con referendos, NI con cacerolazos, NI encendiendo y apagando faroles de los autos, NI el toque insistente de cornetas, NI los pitos, Ni las palmas de los estudiantes, NI las prédicas de opinión en programas televisivos y radiales, NI todo lo que le podamos cantar a los cuatro vientos moverá a este Dictador de su sitio, si no actuamos como debe ser: NO ABANDONANDO LAS CALLES.
Se puede, sé que se puede, éste es un pueblo bueno, valiente, decidido, constante. Comprometido con: su bandera, su himno, su escudo, su mapa y su Constitución. Recordemos: NO son sólo nuestras propiedades por muy insignificantes que parezcan, las que corren el riesgo, no, pero son nuestras; como son, también, de los venezolanos, los medios de comunicación, las escuelas, las tierras, los caminos, las carreteras, los aeropuertos y puertos, la luz, el agua, las universidades, las riquezas minerales, el espacio aéreo y marítimo, las bellezas naturales, los animales y plantas que tienen como hábitad este extenso y hermoso territorio llamado VENEZUELA. ¿Entonces? ¡¡¡DEFENDÁMOLO!!!
LUCHEMOS POR LO NUESTRO. Nadie, absolutamente nadie vendrá a hacernos el favor sin interés previo. Cada uno es él y ya. Las Relaciones Diplomáticas en manos de NO DIPLOMADOS que sólo les preocupa calzar de rojo encendido, no ayudan en nada al pueblo, al verdadero, al que pone los pies en la calle desde que aclara el día hasta que cae la noche.
http://www.youtube.com/watch?v=xmNC_KUubD0&feature=related
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