Donald Trump, durante un acto de campaña en Iowa (Reuters)
Donald Trump, durante un acto de campaña en Iowa (Reuters)
Donald Trump vinculó inmigración clandestina y desempleo, y prometió expulsar a centenares de miles de delincuentes indocumentados de Estados Unidos al iniciar su eventual mandato, que comenzaría en enero de 2017.
"El primer día expulsaré rápidamente a los inmigrantes criminales ilegales de este país, entre ellos los centenas de miles que fueron puestos en libertad bajo la administración Obama-Clinton", declaró el candidato republicano a las elecciones de noviembre en un acto organizado en Iowa por la senadora republicana local Joni Ernst.
Trump insistió con su proyecto de construir un gran muro en la frontera con México y con su plan de reforzar los controles para ubicar a los indocumentados que intenten beneficiarse de la seguridad social o los extranjeros que permanezcan sin visa en territorio estadounidense.
"Si no controlamos las fechas de expiración de las visas nuestra frontera permanecerá abierta, es tan simple como eso", señaló.
Donald Trump, en Iowa (Reuters)
Donald Trump, en Iowa (Reuters)
El magnate se comprometió a anular los decretos del presidente Barack Obama que regularizaron de manera temporal la residencia de varios centenares de miles de inmigrantes y prometió dejar a los policías fronterizos "hacer finalmente el trabajo para el cual han sido reclutados".
"Un voto por Trump es un voto por el estado de derecho, un voto por (Hillary) Clinton es un voto en favor de las fronteras abiertas", declaró aludiendo a su rival demócrata.
Repitió por otra parte su convocatoria al electorado negro, lanzada hace varios días. Tras describir la pobreza que afecta a la comunidad negra y recordar la muerte de una joven madre de familia alcanzada por un bala perdida en la ciudad de Chicago, Trump preguntó a su público: ¿"qué tienen para perder?".
Según dijo, sólo una nueva política económica y un cambio de dirigentes permitirán resolver los problemas que acucian a los negros estadounidenses, al tiempo que la expulsión de los inmigrantes indocumentados permitiría absorber el desempleo.
"Cada vez que un ciudadano negro, o cualquier ciudadano, pierde su trabajo por causa de un inmigrante clandestino, los derechos de ese ciudadano estadounidense son absolutamente violados", afirmó.